Tegucigalpa, 12 jun.- El comportamiento de las lluvias en Honduras podría cambiar de forma significativa en los próximos meses, luego de que autoridades meteorológicas confirmaran el inicio del fenómeno climático El Niño en el país.
El director del Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (CENAOS), Francisco Argeñal, informó que esta condición comenzó el 11 de junio y tendrá efectos directos sobre el régimen de precipitaciones en el territorio nacional.
De acuerdo con las proyecciones, El Niño podría provocar una canícula más prolongada de lo habitual y una reducción importante de las lluvias, con déficits que podrían alcanzar hasta un 40 % en las zonas más vulnerables.
Las mayores afectaciones se esperan en el Corredor Seco hondureño, donde muchas comunidades dependen de la lluvia para la producción agrícola, el abastecimiento de agua y otras actividades esenciales.
Entre las zonas más expuestas se encuentran Choluteca, Valle, El Paraíso, Francisco Morazán, La Paz y Ocotepeque, además de sectores de Comayagua, Intibucá y Lempira, donde podrían registrarse períodos prolongados con poca lluvia.
Argeñal explicó que las condiciones actuales corresponden a una fase considerada como Niño Fuerte, lo que anticipa temperaturas más elevadas, menor disponibilidad de humedad y alteraciones en la distribución normal de las precipitaciones.
Las autoridades mantienen vigilancia sobre la evolución del fenómeno y recomiendan a la población, productores y gobiernos locales prepararse ante posibles impactos en cultivos, fuentes de agua y seguridad alimentaria durante el período seco previsto. (BG-Stampa)


