Tegucigalpa, 26 may.- Transportistas de carga pesada mantienen acciones de presión en varias carreteras de Honduras, en medio de reclamos por tarifas, costos de operación y desacuerdos relacionados con el reglamento para la importación y uso del cemento.
Las protestas han afectado puntos como la salida al sur, la carretera hacia Danlí, El Paraíso, por el sector de El Zamorano, y el eje que comunica Olancho con Tegucigalpa, específicamente en la zona de El Nance, Campamento. También se han reportado tomas en sectores cercanos al desvío hacia Güinope.
En algunos tramos, los manifestantes atravesaron rastras y camiones sobre la vía, provocando fuertes congestionamientos y limitando la circulación de vehículos particulares y unidades del transporte público. La medida también ha sido acompañada por empleados vinculados a distintas cementeras.
El sector asegura que parte del conflicto está relacionado con tarifas de transporte autorizadas por el Instituto Hondureño del Transporte Terrestre (IHTT), pero que no se estarían aplicando. A esto suman el impacto del alza de los combustibles y otros compromisos que consideran pendientes.
El secretario de Desarrollo Económico, Eddy Ordoñez, sostuvo que el reglamento del cemento busca establecer reglas alineadas con estándares internacionales, sin cerrar el mercado ni prohibir la importación. También afirmó que el gobierno mantiene disposición al diálogo mediante una mesa técnica, aunque no bajo medidas de presión.
Por su parte, el dirigente del transporte de carga pesada, Javier Barahona, rechazó dialogar con Ordoñez al considerar que el funcionario no tiene capacidad para resolver el conflicto. El sector pide que las conversaciones sean directamente con el presidente o con el titular del Congreso Nacional.
El Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP) también se ha pronunciado contra la regulación de tarifas en el transporte de carga, al señalar que esos acuerdos deben definirse entre las empresas y los prestadores del servicio. Mientras no haya una salida, los transportistas advierten que las acciones podrían extenderse a más puntos del país e incluso escalar a un paro nacional. (BG-Stampa)


