Tegucigalpa, 27 jul.- El sector transporte urbano esperará hasta el próximo lunes por respuestas sobre el bono compensatorio, la inseguridad y su participación en los proyectos de modernización. Si no existen avances, evaluará activar medidas de presión a escala nacional.
La decisión fue adoptada durante una asamblea de dirigentes y empresarios. Representantes de Tegucigalpa, San Pedro Sula, La Ceiba, Choluteca y Santa Bárbara sostendrán nuevas reuniones esta semana para coordinar las acciones.
El dirigente de transporte, Wilmer Cálix, indicó que algunas ciudades acumulan cuatro meses sin recibir el bono, mientras otras registran tres meses de atraso. Según su estimación, la deuda conjunta oscila entre L180 millones y L200 millones.
El beneficio se implementó en 2022 para compensar los costos operativos y evitar un aumento en el pasaje. Los transportistas aseguran que la tarifa urbana permanece en L13 desde 2017, pese al encarecimiento de los combustibles.
Otro reclamo corresponde a la falta de participación del sector en los planes relacionados con los autobuses eléctricos y la posible puesta en funcionamiento del Trans 450. Los dirigentes solicitan conocer qué función tendrán los actuales concesionarios dentro del nuevo sistema.
La asamblea también exigió acciones frente a la inseguridad que afecta a conductores, ayudantes y pasajeros. Los representantes pidieron garantías para mantener las operaciones sin exponer a trabajadores y usuarios.
Cálix afirmó que el gremio respalda la modernización del servicio y la incorporación del pago electrónico, pero reclama condiciones para avanzar en ese proceso. De continuar sin respuestas, los dirigentes evaluarán convocar a un paro nacional durante la próxima semana. (BG-Stampa)


