Comayagua (Honduras), 26 jul (EFE).- El expresidente hondureño Juan Orlando Hernández (2014-2022) regresó este domingo a Honduras para enfrentar un proceso judicial por fraude y lavado de activos, casi ocho meses después de recibir un indulto total del presidente estadounidense, Donald Trump, que anuló su condena de 45 años por narcotráfico.

Hernández, de 57 años, arribó al aeropuerto internacional Palmerola, situado a unos 75 kilómetros al norte de Tegucigalpa, en un vuelo privado procedente de Miami (EE.UU.), alrededor de las 8:30 hora local (14:30 GMT), constató EFE.

El político deberá enfrentar a la Justicia local por un caso de presunto lavado de activos y fraude cuya audiencia inicial de declaración de imputado está prevista el próximo 3 de agosto.
El exmandatario fue recibido en la pista aérea por su esposa, la exprimera dama Ana García; su madre, Elvira Alvarado, y tres de sus cuatro hijos, con quienes protagonizó un emotivo reencuentro tras más de cuatro años de separación desde que fue extraditado, en abril de 2022, a EE.UU.
Tras descender del avión, Hernández y sus familiares se arrodillaron a pocos metros de la pista para realizar una oración, en un momento marcado por la emoción de su regreso al país.
El exgobernante llegó acompañado por un reducido grupo de allegados, entre ellos los generales Willy Oseguera, Tulio Romero y Javier Barrientos, quienes testificaron a su favor durante el juicio por narcotráfico en Nueva York, así como su abogado en Estados Unidos, Renato Stabile.
Después de completar el proceso migratorio, Hernández abandonó la terminal aérea rumbo a una finca cercana, donde participará en un acto de bienvenida y acción de gracias organizado por amigos.
La agenda de su retorno incluye además un acto convocado por su familia a las 14:00 hora local (20:00 GMT) en el aeropuerto Toncontín, en Tegucigalpa, donde su esposa tiene previsto devolverle el anillo de matrimonio que Hernández le entregó antes de ser recluido en una cárcel hondureña, previo a su extradición.
El retorno de Hernández ha reavivado la polarización política en Honduras. Mientras sus seguidores aseguran que enfrentará la justicia para demostrar su inocencia, sectores opositores cuestionan el perdón concedido por Washington y exigen que responda ante los tribunales hondureños.
Las autoridades hondureñas desplegaron un amplio operativo de seguridad en los alrededores del aeropuerto y en las principales vías de acceso, mientras decenas de periodistas nacionales e internacionales y cientos de simpatizantes se concentraron en la terminal aérea para seguir su llegada, con consignas de apoyo y banderas del Partido Nacional, al que pertenece Hernández.
El exmandatario anunció su regreso a inicios de julio, después de que un juez suspendiera provisionalmente la orden de captura en su contra y la alerta roja internacional, tras aceptar una solicitud de presentación voluntaria presentada por su defensa.
Expresidente indultado en EE.UU. pide que su proceso penal en Honduras no se politice
Comayagua (Honduras), 26 jul (EFE).- El expresidente hondureño Juan Orlando Hernández (2014-2022), indultado en EE.UU. de una condena de 45 años por narcotráfico, pidió este domingo que no se politice el proceso judicial que enfrentará en su país por fraude y lavado de activos.
«Pido, como cualquier ciudadano, que se aplique la ley como corresponde, que no politicen la justicia», subrayó Hernández en sus primeras declaraciones públicas, ante sus seguidores, tras regresar al país en un vuelo privado procedente de Miami (EE.UU.), luego del indulto total concedido el 1 de diciembre de 2025 por el presidente estadounidense, Donald Trump.
El exmandatario deberá comparecer el próximo 3 de agosto a una audiencia inicial de declaración de imputado por el presunto desvío de fondos estatales para financiar su campaña política de 2013, en una causa derivada del caso de corrupción conocido como ‘Pandora II’.
En este proceso se le acusa de fraude y lavado de activos, en un expediente que también involucra al expresidente Porfirio Lobo (2010-2014), quien fue sobreseído definitivamente, además de exdiputados, empresarios y particulares.
Según las investigaciones del Ministerio Público (Fiscalía), los acusados conformaron entre 2010 y 2013 una red que facilitó el desembolso de más de 288 millones de lempiras (unos 10,8 millones de dólares) a favor de dos fundaciones.
Hernández: «Vengo como un hondureño más»
Hernández regresó a Honduras, de donde fue extraditado en abril de 2022 a Estados Unidos, país que lo juzgó y condenó en junio de 2024 a 45 años de prisión por narcotráfico.
Aseguró ante miles de simpatizantes reunidos en una finca cercana al aeropuerto internacional de Palmerola, situado a unos 75 kilómetros al norte de Tegucigalpa, que ya ha enfrentado «situaciones difíciles» y que no agachará la cabeza «cuando la verdad» lo asiste.
«Vengo como un hondureño más, que construye, edifica, unifica dentro de mi partido y afuera de mi partido», expresó, al tiempo que aseguró que defenderá los bienes de su familia confiscados tras su extradición, muchos de ellos adquiridos por sus padres décadas antes de que él naciera.
El retorno del exmandatario ha reavivado el debate sobre la independencia del Poder Judicial hondureño.
Mientras su círculo cercano y militantes afines consideran su regreso como una oportunidad para demostrar su inocencia, diversas voces de la oposición y de organizaciones anticorrupción expresan su temor ante eventuales privilegios procesales.
Los asistentes, muchos con camisetas blancas y azules con el mensaje «Bienvenido Juan Orlando Hernández», corearon consignas de apoyo y ondeaban banderas del Partido Nacional, al que pertenece el exmandatario y actualmente en el Gobierno.
Hernández llamó a evitar divisiones dentro del gobernante Partido Nacional, fortalecer las instituciones y trabajar «unidos» por Honduras, además deseó «lo mejor» al presidente hondureño, Nasry «Tito» Asfura, y al titular del Parlamento, Tomás Zambrano.
Aunque había planteado alejarse de la política para dedicar más tiempo a su familia, Hernández afirmó que seguirá alzando la voz si considera que Honduras enfrenta amenazas por posturas radicales.


