Tegucigalpa, 29 jun.- El Análisis de Inseguridad Alimentaria Aguda de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases (CIF) advierte un deterioro en las condiciones de vida de miles de familias en Ocotepeque, donde el acceso a alimentos podría complicarse durante los próximos meses.
La proyección señala que unas 25,500 personas podrían enfrentar niveles de crisis o emergencia alimentaria entre julio y octubre de 2026, dentro de la región trinacional que comparten Honduras, Guatemala y El Salvador.
Actualmente, alrededor de 20,000 personas ya se encuentran en esa condición en el departamento, pero el escenario podría agravarse con la llegada del período estacional, cuando disminuyen las reservas de alimentos y se reduce el empleo agrícola.
El aumento en los precios de los alimentos, los costos de transporte, los combustibles y los insumos agrícolas presiona aún más a los hogares, especialmente a quienes dependen de ingresos temporales o de pequeñas actividades productivas.
El informe también señala que muchas familias han agotado sus reservas de maíz y frijol, dos productos esenciales en la alimentación rural, mientras más de la mitad de los hogares depende de la compra de alimentos para cubrir sus necesidades básicas.
A ese panorama se suma el posible impacto del fenómeno de El Niño, con probabilidades de sequías y períodos prolongados sin lluvia en el Corredor Seco Centroamericano, lo que podría afectar cultivos como maíz, frijol y café, además de reducir la demanda de mano de obra agrícola.
Entre las señales de mayor presión económica, el análisis identifica reducción de comidas diarias, consumo de alimentos menos preferidos, préstamos para comprar comida y disminución de porciones en adultos para priorizar a los niños. De mantenerse estas condiciones, más hogares podrían entrar en una etapa de mayor vulnerabilidad alimentaria.


