Tegucigalpa, 22 jul.- Los sectores hondureños que exportan hacia el mercado estadounidense permanecen atentos a la próxima definición de las tarifas comerciales, debido al efecto que cualquier incremento podría tener sobre sus costos y capacidad de competencia.
La revisión está prevista para el 24 de julio, cuando Estados Unidos podrá mantener, reducir o modificar los gravámenes establecidos para los productos procedentes de distintos países.
El titular de la Secretaría de Desarrollo Económico (SDE), Eddy Ordóñez, informó que el Gobierno continúa las gestiones para recibir un trato equitativo dentro del proceso y evitar nuevas cargas para las exportaciones nacionales.
Mientras concluyen las conversaciones, el funcionario prevé que se mantenga el arancel de 10 % aplicado actualmente. La negociación también busca impedir la incorporación de un recargo adicional de 2.5 %.
Como parte de las acciones desarrolladas, Honduras ha trabajado en la eliminación de barreras no arancelarias y en la solución de trámites relacionados con empresas estadounidenses. También fue aprobado en Consejo de Ministros un decreto ejecutivo (PCM) que prohíbe el trabajo forzoso, posteriormente publicado en el Diario Oficial La Gaceta.
El resultado tendrá incidencia en actividades con presencia en Estados Unidos, entre ellas la producción de arneses eléctricos y las exportaciones de café y coco. La prioridad de las autoridades es evitar aumentos que reduzcan la competitividad de estos bienes y preservar su acceso al mercado estadounidense. (BG-Stampa)


