Tegucigalpa, 13 jul.- Las amenazas relacionadas con la extorsión llevaron a reforzar la presencia policial en rutas y puntos de transporte público del Distrito Central, donde se mantienen acciones preventivas para atender los riesgos reportados por trabajadores del sector.
Los operativos abarcan unidades de buses, taxis y mototaxis, además de paradas, terminales y otros espacios utilizados diariamente por conductores y pasajeros. El despliegue se concentra en sectores identificados por sus antecedentes y por los reportes recibidos.
El comisionado, Joaquín Flores, informó que la estrategia incluye patrullajes, inspecciones y operativos de saturación. Estas acciones buscan mantener vigilancia en los recorridos y ampliar la capacidad de respuesta ante posibles hechos vinculados con este delito.
La presencia policial también permite realizar controles en las unidades y verificar situaciones que puedan representar un riesgo para los usuarios. Los agentes permanecerán en puntos considerados prioritarios mientras continúe la evaluación de las condiciones de seguridad.
De forma paralela, la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (DIPAMPCO) desarrolla labores investigativas para dar seguimiento a las amenazas y establecer si están relacionadas con estructuras dedicadas al cobro de extorsión.
La coordinación entre las dependencias combina la vigilancia preventiva con la recopilación de información sobre los casos denunciados. Los datos obtenidos durante las intervenciones servirán para definir nuevas acciones y ajustar el despliegue en las zonas afectadas.
Las autoridades indicaron que los operativos se mantendrán en distintas rutas de la capital y podrán extenderse a otros sectores según los reportes de seguridad. La continuidad de las acciones dependerá de la información recopilada y del seguimiento a las amenazas contra el transporte público. (BG)Stampa.


