Tegucigalpa, 6 jul.- La reducción de las lluvias podría mantenerse durante varias semanas en Honduras, con un período de canícula que podría extenderse hasta inicios de septiembre y generar mayor presión sobre las zonas productivas que dependen del comportamiento del clima.
El Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (CENAOS), adscrito a la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (COPECO), mantiene vigilancia sobre la evolución de las condiciones climáticas y su posible incidencia en la duración del período seco.
El escenario requiere especial atención en zonas del sur, centro y occidente, donde una ausencia prolongada de precipitaciones podría reducir la humedad de los suelos y limitar la disponibilidad de agua para actividades agrícolas y ganaderas.
La producción de maíz, frijol y arroz figura entre las más sensibles ante un período seco prolongado, principalmente en comunidades donde las siembras dependen de la lluvia y existe poco acceso a sistemas de riego.
Una canícula más extensa también podría retrasar nuevos ciclos de siembra, reducir los rendimientos de las cosechas y aumentar los costos para las familias productoras, especialmente si las lluvias tardan en recuperar su comportamiento habitual.
Las condiciones que se presenten durante agosto y septiembre serán determinantes para conocer el alcance del período seco. La continuidad de la vigilancia climática permitirá medir posibles efectos sobre la producción agrícola, la disponibilidad de agua y el abastecimiento de alimentos en los meses siguientes.(BG-Stampa)


