Tegucigalpa, 8 may.- El comportamiento de las lluvias entre mayo y agosto será clave para el ciclo agrícola, por lo que autoridades y productores comenzaron a definir acciones orientadas a reducir riesgos y fortalecer la producción nacional de granos básicos.
La Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), a través de su titular Moisés Abraham Molina, presentó medidas para acompañar el inicio de las siembras de primera, con énfasis en la programación por región, recomendaciones técnicas y una campaña de cero quemas.
Las acciones buscan orientar a los productores sobre los momentos más adecuados para sembrar, tomando en cuenta las condiciones climáticas previstas y las particularidades de cada zona productiva del país.
El análisis climático fue presentado por especialistas del Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (CENAOS-COPECO). Su director, Francisco Argeñal, explicó que el océano Pacífico atraviesa una etapa de transición, con posibilidad de un fenómeno de El Niño débil a moderado a partir de junio.
Pese a los pronósticos de lluvias irregulares en algunas regiones, Molina aseguró que el abastecimiento nacional de granos básicos no está en riesgo. El funcionario indicó que Honduras cuenta con mecanismos para proteger la producción de maíz blanco y opciones de importación de maíz amarillo para la industria mediante tratados comerciales vigentes.
Como parte de la planificación, las autoridades sostuvieron reuniones con productores de El Paraíso, La Paz, Olancho, Choluteca y Lempira, departamentos considerados importantes para coordinar decisiones de siembra y anticipar posibles efectos de una canícula intensa.
El especialista agrícola, Ricardo Lardizábal, recomendó concentrar la siembra de maíz y frijol durante mayo, especialmente en zonas fronterizas con El Salvador. Para el centro y oriente del país, los cultivos comerciales iniciarían después del 20 de mayo, mientras que en otras zonas se sugiere optar por cultivos alternos de menor consumo de agua.

