París, 26 may (EFE).- La ola de calor que afecta a Francia dejó al menos siete muertos, entre ellos dos personas que fallecieron mientras hacían deporte y cinco por ahogamiento, informó este martes la portavoz del Gobierno francés, Maud Bregeon, en un día en que varias regiones del oeste del país están en alerta naranja por canícula.
«Lo que puedo decir hoy es que habría siete fallecimientos relacionados directa o indirectamente con el calor», declaró este martes Bregeon a la televisión TF1.
Dos personas fallecieron mientras practicaban deporte, una el domingo en París y otra el lunes en la metrópoli de Lyon, mientras que las otras cinco murieron ahogadas mientras se bañaban en diferentes puntos del país.
El episodio de calor extremo que azota Francia, así como a otros países de Europa, continúa intensificándose en el país. Así, ocho departamentos del oeste (Finisterre, Morbihan, Mancha, Ille y Vilaine, Maine y Loira, Mayenne, Vendée y Loira Atlántico) entraron desde la medianoche del lunes al martes en vigilancia naranja por canícula, una situación inédita para un mes de mayo.
El servicio meteorológico nacional francés Météo-France informó además de que este lunes se registró un récord nacional de temperatura para un mes de mayo y advirtió que la jornada del martes será aún más calurosa.
«Este martes por la tarde se esperan temperaturas máximas de entre 33 y 36 grados Celsius en los departamentos bajo vigilancia naranja por canícula. A escala nacional, esta jornada se anuncia aún más cálida que la del lunes», señaló el organismo meteorológico en su boletín diario.
Este episodio está relacionado con la presencia de un potente anticiclón que se extiende desde el norte de África hasta las Islas Británicas, pasando por Francia, explicó por su parte La Chaîne Météo, especializada en información meteorológica y difusión de previsiones por televisión, web y aplicaciones.
«Esta configuración favorece el estancamiento del aire muy caliente sobre el país. Este patrón de bloqueo persistirá al menos hasta mediados, o incluso finales de semana, impidiendo cualquier descenso de las temperaturas», añadió el sitio web especializado.
Según La Chaîne Météo, «esta ola de calor será sin duda una de las más significativas jamás observadas para finales de mayo en el oeste de Francia, a la par de la de finales de mayo de 1922».
Ante esta situación, el primer ministro francés Sébastien Lecornu presidirá el jueves próximo una reunión interministerial sobre la ola de calor, con el objetivo de «evaluar el estado de preparación de los servicios del Estado» frente a este episodio excepcional de altas temperaturas, anunció este lunes su entorno.
Participarán en esa reunión los ministros encargados de Interior, Sanidad, Justicia, Transición Ecológica, Educación Nacional y Colectividades Locales, y abordarán cuestiones relacionadas, entre otras cuestiones, con la atención al público, el estado de las capas freáticas y el riesgo de incendios forestales.
Francia contempla suspender competiciones deportivas por la ola de calor
París, 26 may (EFE).- Francia contempla suspender competiciones deportivas por la ola de calor que puede alcanzar temperaturas de hasta 39 grados en los próximos días, según advirtieron este martes las autoridades, mientras el país enfrenta un episodio inusual de canícula en mayo que ya ha dejado siete fallecidos.
La ministra de Deportes, Marina Ferrari, afirmó que «podría haber cancelaciones» de eventos deportivos en función de las condiciones meteorológicas.
«No solo observaremos el calor, sino también la humedad, el viento o la exposición solar en los recorridos. Un organizador puede decidir suspender o aplazar una competición», declaró a la emisora RMC.
Precisamente, dos de los siete fallecidos hasta el momento en Francia «directa o indirectamente» por la ola de calor, según las autoridades, estaban participando en pruebas deportivas.
Se trata de un participante de la carrera La Pyrénéenne, celebrada el domingo en París, que falleció durante la prueba, mientras que una decena de corredores de otra competición en Maisons-Alfort, en la región parisina, fueron hospitalizados en estado de «urgencia absoluta» el mismo día.
Mientras que una mujer de 28 años murió este lunes tras sufrir una «hipertermia corporal por esfuerzo» mientras participaba en una competición ‘indoor’ de carrera y ‘fitness’ en Chassieu, cerca de Lyon.
Los otros cinco fallecidos murieron por ahogamiento durante baños en Gironda, Marne, Sena y Marne, y Maine y Loira, informó hoy la portavoz del Gobierno, Maud Bregeon.
Por ello, las autoridades sanitarias y meteorológicas mantienen la alerta ante una ola de calor temprana e inusualmente intensa. Météo-France prevé que las temperaturas alcancen localmente los 38 e incluso 39 grados en los próximos días, especialmente en el oeste del país, donde este martes hay ocho departamentos en alerta naranja.
Pese a la situación, el Ministerio de Educación descartó por ahora el cierre generalizado de escuelas, aunque reconoció que podría producirse de manera puntual a nivel local.
«Cuando la situación se vuelve demasiado calurosa, las autoridades locales, los prefectos y Educación Nacional pueden decidir cerrar un centro escolar», explicó el ministro de Educación, Édouard Geffray.
Los centros educativos han recibido indicaciones para reforzar medidas de ventilación e hidratación y evitar actividades físicas en las horas más calurosas del día.
Ante la intensidad del episodio climático, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, presidirá el jueves una reunión interministerial para evaluar la preparación de los servicios del Estado frente a la canícula y abordar riesgos asociados como incendios forestales, presión sobre los servicios sanitarios y situación de las reservas de agua.
La ciudad de París, uno de los mayores destinos turísticos del mundo, anunció este martes la puesta en marcha de varias medidas de «refrigeración y protección» para hacer frente a la intensa ola de calor que afecta también a la capital francesa.
Entre las disposiciones adoptadas figura la apertura excepcional de 14 parques públicos hasta esta medianoche, con el objetivo de ofrecer a los ciudadanos espacios más frescos durante las horas de altas temperaturas.


