Tegucigalpa, 05 nov.- La red vial del noroccidente de Honduras será intervenida con un financiamiento de US$101.7 millones aprobado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que contempla trabajos en 48 kilómetros de la RN-20 y en caminos rurales de comunidades productoras.
El proyecto será ejecutado por el Gobierno de Honduras y busca facilitar la conexión entre zonas agrícolas y centros de comercialización, en una región donde buena parte del traslado de cosechas depende de carreteras que presentan deterioro y dificultades durante la temporada de lluvias.
Julia Johannsen, representante del Grupo BID en Honduras, informó sobre la aprobación del financiamiento y destacó la importancia de fortalecer un corredor logístico vinculado al movimiento de productos agrícolas en esta zona del país.
La importancia económica de estas vías también está relacionada con la actividad agrícola que se concentra en el occidente y noroccidente. Solo el café representa cerca de la mitad de la producción nacional en esta región, mientras numerosas comunidades dependen de los caminos rurales para sacar sus cosechas hacia bodegas y mercados.
El estado de varios tramos ha generado durante años complicaciones para el transporte, especialmente cuando las lluvias provocan inundaciones, daños o interrupciones que reducen la movilidad y pueden dejar temporalmente aisladas a algunas comunidades.
Las obras incorporarán criterios de seguridad vial y resiliencia climática, con trabajos orientados a reducir la vulnerabilidad de la infraestructura y mantener mejores condiciones de circulación tanto en invierno como durante el resto del año.


