Tegucigalpa, 18 sep.- El comportamiento del empleo y de los ingresos familiares volvió a mostrar señales de retroceso durante 2026. Los resultados más recientes del Instituto Nacional de Estadística (INE) reflejan un aumento tanto en la desocupación como en la cantidad de hogares que permanecen en condición de pobreza.
Según el INE, la presión económica se concentra con mayor fuerza en las familias de menores recursos. El 61.1 % de los hogares se encuentra en situación de pobreza y, dentro de ese grupo, la pobreza extrema alcanzó 39.7 %, ampliando las dificultades para cubrir gastos esenciales.
El informe señala que el mercado laboral acompaña ese deterioro. Elreporte indica que la tasa de desocupación subió hasta 7.1 %, equivalente a 290,314 personas desempleadas, frente al 4.9 % registrado en 2025. Wilmer Vanegas, subgerente de Estadísticas Sociales y Demográficas del INE, se refirió a estos resultados al presentar el comportamiento de los indicadores.
según las estadísticas oficiales, el efecto conjunto de menos empleo y mayores niveles de pobreza deja a 1,702,006 hogares bajo esa condición. El dato marca un quiebre frente a la reducción observada en años anteriores y evidencia una recuperación económica todavía desigual para buena parte de la población.
Vanegas señaló que las mayores dificultades se observan en actividades como la agricultura y la manufactura. En las zonas rurales, además, la sequía, los costos de producción y otros efectos climáticos han añadido presión sobre los ingresos y han limitado las oportunidades laborales.
De acuerdo al informe, los resultados muestran que el deterioro no se concentra en un solo indicador, sino en varias condiciones que afectan de forma simultánea a los hogares. El aumento del desempleo y de la pobreza vuelve a poner en primer plano la necesidad de recuperar ingresos y ampliar las oportunidades de trabajo en el país, apuntan los expertos. (BG-Stampa)


