Tegucigalpa, 23 sep.- Un llamado de emergencia lanzó el Gobierno, Naciones Unidas y la Red Humanitaria, con una solicitud de 60 millones de dólares a la comunidad internacional para asistir a más de 708,000 personas que necesitan algún tipo de apoyo. La intervención plantea concentrar inicialmente sus esfuerzos en unas 538,000.
La falta de lluvias está ampliando las necesidades de atención en distintas zonas de Honduras, sobre todo en comunidades donde el acceso al agua y la producción agrícola ya muestran mayores dificultades. Ante este escenario, el país activó una respuesta humanitaria para reforzar la asistencia durante los próximos meses.
La presión es mayor en hogares que han perdido cosechas o enfrentan dificultades para acceder a agua. Más del 75 % del territorio nacional ha registrado déficits importantes de lluvia y 103 municipios permanecen bajo alerta roja, con una incidencia importante en zonas del Corredor Seco.
La respuesta contempla recursos para seguridad alimentaria, nutrición, salud, agua, saneamiento e higiene, además de medidas de protección para población vulnerable.
De los fondos solicitados, 30.7 millones de dólares se destinarían a seguridad alimentaria y nutrición, 13.5 millones a salud y 9.6 millones a agua, saneamiento e higiene. Otros 6 millones están contemplados para acciones de protección, entre ellas atención a la niñez y riesgos de violencia de género.
El plan busca complementar las acciones que ya desarrolla el Estado y ampliar la capacidad de respuesta en las zonas afectadas. Para ello se prevé la participación de 32 organizaciones humanitarias, entre agencias de Naciones Unidas, organizaciones nacionales e internacionales y socios locales.
La atención también está puesta en los próximos ciclos productivos. Las pérdidas de la primera temporada agrícola ya se han registrado y una prolongación del déficit de lluvias podría aumentar las dificultades para las familias que dependen del campo y ampliar las necesidades de asistencia. (BG-Stampa)


