Tegucigalpa, 19 sep.- Un nuevo ajuste en la Tasa de Política Monetaria (TPM) llevó el indicador a 6.0 %, luego de un incremento de 25 puntos básicos aprobado para contener las presiones sobre los precios y mantener la estabilidad macroeconómica.
La decisión responde a un escenario de mayor inflación, influido por el aumento internacional de los precios del petróleo y los alimentos, además de factores externos como conflictos geopolíticos y nuevas tensiones comerciales.
En el mercado interno, la inflación interanual subió de 4.2 % en enero a 6.2 % en agosto, superando el rango meta establecido por la autoridad monetaria. El Banco Central de Honduras (BCH) atribuye buena parte de esa presión al encarecimiento de alimentos y energía, junto con los efectos de la sequía.
Pese al repunte de los precios, el banco central sostiene que la actividad económica mantiene un comportamiento favorable. Entre los indicadores destacados figuran el crecimiento del Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE), el aumento del crédito al sector privado y el ingreso de divisas por remesas.
La institución indicó que el ajuste de la TPM busca moderar presiones adicionales sobre la demanda y evitar efectos de segunda vuelta derivados del aumento en los combustibles, sin frenar de forma significativa el dinamismo de la economía.
El BCH señaló que continuará evaluando el comportamiento de las principales variables económicas para definir nuevas decisiones de política monetaria y cambiaria, con el objetivo de mantener la estabilidad de precios y fortalecer la posición externa del país.


