Tegucigalpa, 18 sep.- La actividad pesquera comenzó a resentir con mayor fuerza la llegada de sargazo a Omoa, Cortés, donde pescadores reportan dificultades para movilizar embarcaciones, recuperar redes y trabajar con normalidad ante la cantidad de material acumulado cerca de la costa.
El problema se hizo evidente desde las primeras horas del viernes, cuando amplios sectores de la bahía comenzaron a cubrirse. La concentración continúa avanzando hacia la orilla y mantiene en alerta a las comunidades que dependen directamente del mar para generar ingresos.
Blas Luján, exinspector de Caza y Pesca de Omoa, aseguró que el volumen observado supera lo habitual y advirtió sobre posibles efectos en la fauna marina. Durante el recorrido en la zona también se observaron peces atrapados entre el sargazo, una situación que incrementó la preocupación entre los pescadores.
La afectación también alcanza al turismo, debido a que la acumulación modifica las condiciones de las playas y reduce su atractivo para los visitantes. El escenario genera inquietud entre negocios y familias que dependen de la llegada de turistas, especialmente en jornadas de alta afluencia.
Ante el crecimiento del fenómeno, desde Omoa se considera necesario reforzar las labores de recolección y sumar apoyo institucional. La capacidad municipal podría resultar limitada si continúan llegando nuevas concentraciones, por lo que se espera una respuesta conjunta para retirar el material y manejarlo adecuadamente.
La vigilancia se extiende hacia otros puntos del litoral, ante la posibilidad de que el sargazo alcance sectores cercanos a Puerto Cortés. La prioridad para las comunidades costeras es reducir las pérdidas económicas, recuperar las playas afectadas y evitar mayores consecuencias sobre la pesca y el entorno marino. (BG-Stampa)


