París, 19 ago (EFE).- La ola de calor que empezó el 28 de julio en Francia se ha convertido ya en la segunda más larga desde que hay registros en un verano en que ya ha habido dos anteriormente y que está marcado igualmente por una sequía histórica.
Météo France confirmó que la ola de calor cumplió el martes su vigésimo segundo día consecutivo al haberse superado los 23,4 grados de temperatura media en las 30 estaciones meteorológicas que sirven de referencia, y que es el principal criterio para que sea considerada así.
Después de superar a otra que en 2006 se prolongó durante 21 días, únicamente hay una más larga en los anales, la que tuvo lugar en julio de 1983, con 23 días.
Sobre la posibilidad de que se supere ese récord, el servicio meteorológico francés prevé que este miércoles se está produciendo un cambio de tiempo, con la llegada de un frente de lluvias desde la mañana por la costa atlántica, que va a reducir las temperaturas máximas a menos de 25 grados en el noroeste.
Sin embargo, tanto en el suroeste como en el centro-este y en el Mediterráneo el calor va a seguir intenso, con temperaturas de hasta 35 a 38 grados.
El jueves y el viernes, esa caída de los termómetros se va a generalizar de forma que Météo France anticipa en su boletín que se debería «salir de la ola de calor».
Por lo que respecta a la sequía, el servicio meteorológico subraya que afecta a todo el territorio francés y «con un nivel nunca observado a esta escala», y eso que hasta finales de mayo la situación de humedad en los suelos estaba próxima a la normal.
No obstante, en junio solo llovió la mitad de lo habitual en Francia, y terminó siendo el sexto mes de junio más seco desde que empezaron los registros en 1959.
La situación se agravó todavía más al mes siguiente, cuando el déficit de lluvia fue del 70 % y se convirtió en el tercer julio más seco, únicamente por detrás de los de 2022 y 2020.
La falta de lluvias ha estado acompañada de temperaturas disparadas. Julio de 2026 fue el mes más caluroso observado hasta ahora, después de que junio ya fuera el sexto mes del año con la temperatura media más alta en Francia.
La segunda ola de calor en Francia, del 3 al 22 de julio, supuso 1.243 muertos más
París, 19 ago (EFE).- La segunda ola de calor del verano en Francia, que se prolongó del 3 al 22 de julio, se tradujo en un exceso de mortalidad de 1.243 personas, según las estimaciones presentadas este miércoles por la agencia oficial de sanidad.
Santé Publique France explicó que las tres cuartas partes de esos fallecidos eran personas de 75 años o más, aunque el incremento de la mortalidad se hizo notar en todos los grupos de edad a partir de los 45 años.
Esas proyecciones se añaden a las que ya se habían comunicado de los 5.764 fallecidos adicionales en la que fue la primera ola de calor del 17 al 30 de junio y a los 300 muertos atribuidos durante el primer episodio de canícula (que no se ajustó a las reglas meteorológicas de una ola de calor).
No incluyen los de la tercera ola de calor, que empezó el 28 de julio y que Météo France no había dado por finalizada, al menos hasta este miércoles.
El director de la división de sanidad medioambiental y trabajo de Santé Publique France, Sébastien Denys, indicó que la segunda ola de calor había sido más larga, pero menos intensa que la primera, en junio.
Del total de los fallecimientos, un 51,1 % se registró en hospitales, un 25,9 % en domicilios particulares y un 18,5 % en residencias de ancianos.
En cuanto al número total de muertos imputables al calor -el exceso de mortalidad ahora cifrado no es directamente imputable a las temperaturas o tal vez no sólo- no se conocerá hasta septiembre u octubre.


