Tegucigalpa, 17 ago.- La presión sobre las cosechas nacionales llevó al Gobierno a preparar nuevas medidas de abastecimiento, mientras la sequía y la irregularidad de las lluvias mantienen incertidumbre sobre la cantidad de granos que podrá aportar la producción local durante los próximos meses.
El titular de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), Moisés Molina, informó que el país contempla adquirir en el exterior un millón de quintales de frijol, volumen que serviría para complementar la oferta disponible y atender la demanda del mercado nacional.
La estrategia parte de un inventario que actualmente incluye una reserva de 120 mil quintales de frijol y 76 mil de maíz. A esa disponibilidad se sumará la cosecha nacional, cuyo comportamiento seguirá siendo evaluado antes de definir el alcance de las compras externas.
Nicaragua figura como uno de los principales mercados considerados para obtener el grano, aunque también se analizan otras opciones dentro de Centroamérica que permitan garantizar el suministro requerido bajo las condiciones comerciales existentes en la región.
El escenario no se limita al frijol. Molina señaló que también podrían evaluarse importaciones de maíz y arroz si la producción hondureña no alcanza los niveles necesarios, especialmente ante los efectos que la falta de lluvias ha provocado en diferentes zonas agrícolas.
Las autoridades buscan combinar producción nacional, reservas estratégicas e importaciones para evitar faltantes durante los próximos meses. La evolución de las lluvias y el resultado de las siguientes cosechas determinarán cuánto deberá recurrir Honduras al mercado externo para completar su abastecimiento. (BG-Stampa)


