Tegucigalpa, 3 ago.- La escasez de agua y alimento para el ganado ha provocado pérdidas en distintas zonas productivas de Honduras, mientras las autoridades preparan nuevas acciones para atender a los ganaderos afectados.
Moisés Molina, titular de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), informó que el recuento preliminar supera las 200 reses fallecidas. La cifra podría aumentar a medida que continúen las evaluaciones en las comunidades perjudicadas por la falta de lluvias.
La institución inició la entrega de alimento para animales en la zona sur y prevé extender la asistencia hacia El Paraíso. También analiza una solicitud presentada por productores de Olanchito, Yoro, donde se reportan dificultades para mantener el hato.
Parte de los recursos procederá del Programa de Incentivos a la Producción, que cuenta con una asignación de L100 millones. Dentro de esa estrategia se contempla un proyecto piloto valorado inicialmente en L12 millones para fortalecer la alimentación del ganado.
Molina señaló que la sequía ha evidenciado la vulnerabilidad de las explotaciones que no disponen de suficientes reservas de agua y comida para enfrentar periodos prolongados sin precipitaciones. Ante esa situación, la SAG plantea mejorar la preparación y el manejo nutricional en las fincas.
Los equipos técnicos mantendrán el seguimiento de las zonas ganaderas para determinar la magnitud de los daños y orientar la ayuda. Las medidas también buscarán reducir futuras pérdidas mediante una mejor planificación de reservas y alternativas de alimentación durante la temporada seca. (BG-Stampa)


