Tegucigalpa, 1 ago.- La escasez de lluvias ha comenzado a afectar los cultivos de subsistencia y a aumentar la vulnerabilidad de los hogares que dependen de sus propias cosechas para alimentarse.
La Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) destinó 62 millones de lempiras para atender esta situación y dirigir asistencia hacia las comunidades más golpeadas por la sequía y la reducción de las precipitaciones.
José Lino Pacheco, director de Seguridad Alimentaria de la institución, informó que esta semana comenzó la primera distribución de paquetes de alimentos entre las familias identificadas con mayores necesidades.
El seguimiento comprende 118 municipios. De estos, 75 permanecen en alerta amarilla por los bajos niveles de lluvia registrados durante los últimos meses, mientras otros 43 se mantienen en alerta verde y bajo vigilancia institucional.
Además de la asistencia inmediata, equipos técnicos evalúan las pérdidas en las siembras y ubican a los hogares con mayor riesgo de enfrentar escasez de alimentos. Los resultados permitirán definir dónde deben concentrarse las próximas intervenciones.
La SAG también observa el desarrollo del ciclo agrícola en las zonas donde las lluvias han sido más regulares, con el propósito de detectar posibles daños y orientar medidas de apoyo hacia productores y comunidades vulnerables.
Pacheco indicó que el monitoreo continuará durante los próximos meses. La cobertura de la respuesta podría ampliarse si la sequía se intensifica o aumenta la cantidad de municipios y familias afectadas.


