Tegucigalpa, 27 jul.- Dos bebés de un mes figuran entre las víctimas más recientes de la tos ferina, una enfermedad que durante 2026 ha dejado 17 fallecimientos y 215 casos reportados en Honduras.
El balance supera lo registrado en todo 2025, cuando las autoridades sanitarias contabilizaron siete muertes y alrededor de 150 casos. El incremento mantiene bajo vigilancia la evolución de la enfermedad, especialmente entre los menores de corta edad.
Las madres de los dos recién nacidos fallecidos no recibieron la vacuna Tdap durante el período recomendado del embarazo, según la información divulgada por el Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI).
La protección infantil contra esta enfermedad comienza a los dos meses, por lo que los recién nacidos atraviesan sus primeras semanas sin haber recibido la dosis inicial. En ese período dependen principalmente de los anticuerpos transferidos por la madre durante la gestación.
Las autoridades sanitarias han advertido que la cobertura de la vacuna Tdap entre las embarazadas permanece por debajo del 70 %, lo que deja a parte de los recién nacidos sin esa protección antes de iniciar su propio esquema.
La infección puede comenzar con síntomas respiratorios leves y avanzar hacia episodios intensos de tos, dificultad para respirar y otras complicaciones. Los lactantes enfrentan mayor riesgo debido a que sus defensas todavía están en desarrollo.
La Secretaría de Salud (SESAL) mantiene jornadas de inmunización y pidió a las familias completar las dosis pendientes. También reforzó el llamado a las mujeres embarazadas para recibir la vacuna en el período indicado y reducir el riesgo durante los primeros meses de vida del bebé. (BG-Stampa)


