Nueva York, 20 jul (EFE).- El narcotraficante mexicano Ismael ‘El Mayo’ Zambada fue condenado este lunes a cadena perpetua tras ser hallado culpable de tráfico de cocaína y fentanilo por la Justicia estadounidense.

El juez a cargo del caso, Brian Cogan, confirmó la sentencia del cofundador y uno de los principales líderes del Cártel de Sinaloa, meses después de su declaración de culpabilidad.

Antes de conocer el fallo, El Mayo, de 76 años, leyó una carta en la que se disculpó con todas las personas y familias que habían sido víctimas de sus actos, pidió que cesara la violencia en México e instó a los más jóvenes a elegir otro camino y «evitar cometer los mismos errores».
«Nadie gana en este tipo de guerra», aseguró Zambada en español durante la audiencia de sentencia en la corte federal del Distrito Este de Nueva York, en Brooklyn.
«No puedo cambiar lo que hice, pero sí asumir responsabilidad», agregó.
La sentencia no impone ninguna multa sobre el mexicano, pero sí ordena el decomiso de 15.000 millones de dólares, tal y como había solicitado la Fiscalía.
Hace unas semanas, la defensa de El Mayo envió una carta al juez Cogan aceptando la condena y reconociendo que con los delitos que se le imputaban pasaría igualmente sus últimos días en prisión, con o sin cadena perpetua.
Sin embargo, solicitó que El Mayo fuera trasladado a una prisión médica tras señalar los problemas de salud que sufre el mexicano.
Durante la sentencia, el juez Cogan optó por no hacer ninguna recomendación sobre la prisión a la que debería ingresar Zambada, pero pidió que se tuviera en cuenta su condición física.
El Buró Federal de Prisiones, una agencia del Gobierno de Estados Unidos, es el encargado de designar la cárcel en la que Zambada cumplirá la condena.
La Fiscalía mostró cierto desacuerdo con la petición al señalar los contactos que aún tiene El Mayo.
La defensa busca evitar que ingrese en el centro de aislamiento extremo de Colorado en el que se encuentra Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán.
El Mayo entró cojeando en la sala y se quejó al sentarse. Vestido con un mono de preso de color caqui y una camiseta naranja debajo, mostró dificultades para entender al juez, a pesar de la traducción simultánea, y también para moverse.
EEUU condena a cadena perpetua a ‘El Mayo’ Zambada, que quiere evitar la prisión del Chapo
Nueva York, 20 jul (EFE).- El narcotraficante mexicano ‘El Mayo’ Zambada fue condenado este lunes a cadena perpetua por un juez federal de Nueva York meses después de su declaración de culpabilidad y su arrepentimiento expreso, con los que quiere evitar la prisión de aislamiento en la que se encuentra Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán.
Vestido con un uniforme de presidiario de color caqui junto a una camiseta naranja, con el pelo completamente blanco y con dificultades para caminar, ‘El Mayo’, de 76 años, compareció ante el juez Brian Cogan en el tribunal federal de Brooklyn, en Nueva York, para conocer su condena.
En la audiencia, que duró poco más de media hora, Cogan ordenó también el decomiso de 15.000 millones de dólares en bienes de ‘El Mayo’, tal y como había solicitado la Fiscalía.
Una prisión médica
Como ya había hecho la defensa anteriormente, el magistrado reconoció que por su avanzada edad y su estado de salud, aunque no hubiera sido condenado a cadena perpetua, ‘El Mayo’ pasará, probablemente, el resto de sus días en la cárcel.
Por eso, la estrategia de sus abogados se centró en conseguir que fuera trasladado a una prisión médica, aunque se desconocen las patologías del mexicano.
En una carta enviada a principios de julio, sus abogados propusieron al magistrado tres centros penitenciarios que, según ellos, se adecuan a las necesidades de ‘El Mayo’.
Entonces, la Fiscalía recordó que la decisión depende de la Oficina Federal de Prisiones (BOP, por sus siglas en inglés), una agencia del Gobierno de Estados Unidos, y expresó desacuerdo en que ‘El Mayo’ no fuera trasladado al centro de aislamiento extremo de Colorado en el que se encuentra Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, pues, a su juicio, sigue contando con «leales» fuera de la cárcel.
Sin embargo, al dar a conocer la sentencia, Cogan optó por no hacer ninguna recomendación oficial sobre el centro al que debería ser trasladado, pero sí pidió que se tuviera en cuenta su estado de salud.
Una carta de disculpas
Durante la mayor parte de la audiencia, ‘El Mayo’ estuvo en silencio, siguiendo la traducción simultánea, y hasta en algún momento con la mirada perdida. De hecho, su abogado le tuvo que explicar en dos ocasiones lo que le quería decir el juez porque no le entendía.
Solo intervino una vez para leer una carta de disculpas en la que reconoció el daño causado durante sus años al frente del cártel y llamó a las próximas generaciones a no repetir los mismos errores.
«Lo siento (…) Nadie gana en este tipo de guerras», aseguró Zambada en español durante la audiencia de sentencia en la corte federal del Distrito Este de Nueva York, en Brooklyn.
«No puedo cambiar lo que hice, pero sí asumir responsabilidad», agregó.
Además, ‘El Mayo’ pidió que cesara la violencia en México y en otros lugares e instó a las generaciones venideras a que «elijan otro camino»: «Lo que yo hice estuvo mal, no hay justificación».
Más que una condena
El Departamento de Justicia enmarcó la condena de ‘El Mayo’ dentro de su supuesta lucha contra el fentanilo, con la que la administración del presidente de EE.UU., Donald Trump, justifica aranceles, bombardeos cerca del mar Caribe y hasta el arresto del depuesto líder venezolano, Nicolás Maduro.
«Qué destino el de morir en la cárcel con las manos empapadas de sangre. Es lo que se merece, sin duda alguna», aseguró Joseph Nocella, fiscal del tribunal en el que fue juzgado Zambada, en una rueda de prensa posterior a la lectura de la sentencia.
Durante la vista, Nocella estuvo acompañado por una decena de demandantes, entre ellos miembros del Departamento de Justicia, de la Fiscalía y de otras cortes federales.
‘El Mayo’ Zambada fue detenido el pasado 25 de julio de 2024 tras aterrizar en un avión privado en Santa Teresa, Nuevo México.
El que fuera líder del Cartel de Sinaloa denuncia que fue secuestrado por Joaquín Guzmán López, el hijo de El Chap’ y trasladado contra su voluntad a Estados Unidos, una versión distinta a la presentada inicialmente por las autoridades estadounidenses.
Esteban Capdepon Sendra
‘El Mayo’ Zambada, el líder del Cartel de Sinaloa que acabó en cadena perpetua en EE.UU.
Nueva York, 20 jul (EFE).- Ismael ‘El Mayo’ Zambada, el histórico líder del Cartel de Sinaloa que durante más de cuatro décadas dirigió desde la clandestinidad una de las mayores redes criminales del mundo, terminó este lunes condenado a cadena perpetua por un tribunal federal de Nueva York.
Zambada (El Álamo, Sinaloa, 76 años) nació y creció en el estado mexicano que, junto a Durango y Chihuahua, integra el conocido como Triángulo Dorado, una región montañosa que durante décadas fue uno de los principales centros de producción de drogas de México.
A diferencia de otros grandes capos que buscaron exhibir su poder, El Mayo construyó su influencia desde la sombra. Siempre se presentó como «un campesino más» y mantuvo durante décadas un perfil bajo que permitió a las autoridades mexicanas y estadounidenses perseguirlo sin éxito hasta 2024.
«El monte es mi casa, mi familia, mi protección, mi tierra, el agua que bebo», dijo en una entrevista con la revista Proceso en 2010, una de las dos únicas que concedió durante su vida pública.
Hijo de agricultores y marcado por la muerte de su padre cuando tenía 12 años, Zambada trabajó desde joven en el campo y como lava autos antes de incorporarse al narcotráfico en 1969.
Su ascenso coincidió con la transformación del crimen organizado mexicano tras la caída del Cartel de Guadalajara a finales de los años ochenta. Zambada fue ganando poder hasta convertirse, junto a Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, Héctor ‘El Güero’ Palma y otros socios, en uno de los fundadores del Cartel de Sinaloa.
Mientras El Chapo acumulaba notoriedad, Zambada optó por permanecer oculto en las sierras del noroeste mexicano, rodeado de un reducido círculo de confianza.
«De (Pancho) Villa dijeron igual, que era terrorista… Ahora Estados Unidos nos va a decir terroristas a nosotros», afirmó en 2021 al periodista mexicano Diego Enrique Osorno, en la última entrevista conocida antes de su captura.
Tras la detención y extradición de El Chapo entre 2016 y 2017, Zambada quedó como la principal figura histórica del Cartel de Sinaloa, aunque la organización sufrió numerosos golpes de las autoridades estadounidenses, incluido el proceso contra su hijo Vicente Zambada Niebla, alias El Vicentillo, quien colaboró con la Justicia estadounidense en el juicio contra Guzmán Loera.
La caída de El Mayo llegó en julio de 2024, cuando fue trasladado a Estados Unidos tras aterrizar en una avioneta cerca de Texas junto a Joaquín Guzmán López, hijo de El Chapo. Según su versión, fue engañado y llevado contra su voluntad al país vecino.
Meses después, ante un tribunal federal de Nueva York, se declaró culpable de los cargos de narcotráfico que pesaban contra él. Este lunes, el juez Brian Cogan, el mismo que condenó a El Chapo, le impuso la pena máxima: cadena perpetua.
Antes de conocer la sentencia, Zambada leyó una carta en la que pidió perdón a las personas y familias afectadas por sus actividades criminales, reclamó el fin de la violencia en México e instó a los jóvenes a alejarse del narcotráfico.
«Nadie gana en este tipo de guerra», afirmó durante la audiencia en español. «No puedo cambiar lo que hice, pero sí asumir responsabilidad», añadió.
La sentencia no incluyó una multa económica, pero sí ordenó el decomiso de 15.000 millones de dólares, la cantidad solicitada por la Fiscalía como equivalente a los beneficios obtenidos por sus actividades criminales.
La defensa había pedido que, debido a sus problemas de salud, fuera trasladado a una prisión médica. Zambada llegó a la sala caminando con dificultad y mostró problemas para seguir la audiencia incluso con traducción simultánea.
En 2010, cuando todavía permanecía oculto en las montañas mexicanas, había admitido que sentía «pánico» ante la posibilidad de ser encarcelado en Estados Unidos y no descartaba suicidarse.
«Si me atrapan o me matan, nada cambia (…) El narco está en la sociedad, arraigado como la corrupción», dijo entonces.


