Tegucigalpa, 8 jul.-Trece secretarías de Estado participarán en una agenda común para enfrentar la inseguridad alimentaria durante la próxima década, con acciones que abarcarán desde la producción en el campo hasta la nutrición y el acceso de las familias a alimentos.
La Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) asumirá la coordinación de la estrategia Hambre Cero al 2035, mientras las distintas áreas del Gobierno deberán convertir sus competencias en proyectos y medidas concretas que contribuyan a la meta nacional.
Uno de los ejes será fortalecer la capacidad de respuesta ante emergencias alimentarias. Joselino Pacheco, coordinador de la Unidad Técnica de Seguridad Alimentaria (UTSAN), señaló que se busca reforzar la reserva estratégica de granos mediante un sistema de rotación que permita mantener disponibilidad sin deteriorar las existencias.
En el sector productivo, la estrategia contempla ampliar el acceso al riego, mejorar las opciones de financiamiento y atender necesidades de infraestructura que afectan a los productores. A esto se suman cerca de L1,500 millones que la SAG mantiene en incentivos para pequeños agricultores y ganaderos.
La lucha contra el hambre también incluirá acciones relacionadas con la calidad de la alimentación. Las áreas de Salud y Educación tendrán participación en programas de atención nutricional, formación de hábitos y apoyo alimentario para la población estudiantil.
La comercialización será otro componente del plan. La Suplidora Nacional de Productos Básicos (BANASUPRO) participará mediante iniciativas como los Agromercados y Mercados Funcionales, orientadas a ampliar los espacios de venta para productores y facilitar el acceso de los consumidores a productos básicos.
El cumplimiento de la meta dependerá de que los proyectos tengan continuidad, recursos y seguimiento durante los próximos años. La estrategia tendrá como principal reto convertir la coordinación entre instituciones en resultados concretos para las comunidades más expuestas a la falta de alimentos. (BG-Stampa)


