La Habana, 12 jun (EFE).- El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, anunció este viernes por sorpresa un amplio paquete de reformas económicas de carácter liberalizador y descentralizador argumentando que «son tiempos en que hay que cambiar».
Díaz-Canel afirmó en unas declaraciones a medios cubanos difundidas por la televisión estatal que estos cambios deben responder a «las exigencias de los tiempos actuales», en referencia a la crisis del país, y no tanto a las presiones de Washington para que la isla emprenda profundas reformas económicas y políticas.
«El país no está detenido. El país está enfrentando con inteligencia toda esta situación. No todo lo podemos decir tan claramente porque el enemigo está acechando todo lo que hacemos. Nuestra respuesta tiene que ser la de la unidad», agregó el presidente.
Entre las medidas anunciadas está la entrada de «nuevos actores» en el sector turístico, una de las antiguas locomotoras económicas del país, para «explotar» el parque hotelero de la isla tras la reciente retirada total o parcial de las principales empresas extranjeras en la isla para evitar las sanciones estadounidenses.
Díaz-Canel habló asimismo de reformar el negocio inmobiliariario, donde apuntó cambios en la gestión y la búsqueda de «nuevas modalidades» y «nuevos actores», sin aportar más detalles. El Estado cubano tiene grandes empresas de alquiler de inmuebles.
También habló de aumentar la «autonomía» de las empresas estatales en materia de salarios, de inversión de utilidades (beneficios), de importación y exportación, de asociación con otros actores económicos, de diseño de planes de negocio y de acceso al mercado cambiario.
La liberalización también afectará al campo, afirmó Díaz-Canel, quien señaló que a los productores agrícolas se les va a permitir el acceso directo a los insumos, la asociación con diferentes actores, la tenencia de cuentas «reales» (con respaldo en efectivo), la participación en el mercado cambiario y se va a tratar de hacer que sus trámites burocráticos sean «lo más ligero posibles».
El presidente cubano indicó que se van a eliminar las importadoras, empresas estatales que intermedian obligatoriamente todo comercio exterior, para que este sector sea «más dinámico».
Subrayó que el Gobierno quiere «incentivar» la inversión extranjera directa y destacó en este punto el papel que pueden jugar los cubanos residentes en el exterior, que van a contar con las mismas condiciones que sus connacionales en la isla.
Sobre el sector privado, anunció que se van a abrir más sectores de la economía a los actores no estatales.
Se refirió además a la reforma del aparato del Estado que se había avanzado hace unas semanas y se concretó ésta con un proyecto de ley que prevé la reducción de 27 a 20 ministerios con el objetivo de tener una estructura «más ágil» y con «menos burocracia».
Asimismo indicó que las reformas también buscan acabar con las «contradicciones» entre planificación central y mercado y entre centralización y descentralización.
Cuba anuncia la entrada de “nuevos actores” en el turismo tras la salida de las hoteleras
La Habana, 12 jun (EFE). -El presidente cubano, Miguel Díaz Canel, ha anunciado este viernes que su Gobierno permitirá modalidades de inversión en el turismo “con nuevos actores” con el fin de aprovechar la infraestructura hotelera en la isla tras la reciente salida parcial o total de grandes hoteleras extranjeras.
Debemos ir “a nuevas modalidades, con nuevos actores, en el turismo para explotar toda esa infraestructura que tenemos», ha argumentado. «No podemos pensar en este momento solo en las grandes cadenas, pues muchas de ellas por la presión del Gobierno de Estados Unidos se han retirado del país”, ha señalado.
El mandatario ha avanzado en esta jornada en televisión nacional varias de las trasformaciones que se gestionan a nivel gubernamental en materia financiera, económica y social, las cuales se presentarán para su aprobación en la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP, parlamento unicameral) en su sesión del próximo julio.
Las mayores hoteleras que operaban en la isla como las españolas Meliá e Iberostar, la canadiense Blue Diamond y la indonesia Archipelago International, anunciaron este junio su salida total o parcial del país debido a la Orden Ejecutiva estadounidense del 1 de mayo, que preveía sanciones para las personas y empresas que mantuviesen negocios con el Estado cubano.
En consecuencia, las operaciones de medio centenar de instalaciones hoteleras propiedad del Estado cubano (y en su mayoría de Gaviota, una empresa de los militares), pero que eran gestionadas por estas cuatro hoteleras, quedaron en el aire.
En medio de este escenario, Díaz-Canel ha señalado que se trabaja en las posibilidades para ver «cómo se gestiona el negocio inmobiliario” en el ámbito del turismo, “con nuevas modalidades y con otros actores que no son los que han estado tradicionalmente en estos espacios”.
El sector turístico cubano se encontraba en crisis desde la pandemia de la covid-19, pero la presión estadounidense desde enero ha terminado por derrumbar la cifra de visitantes extranjeros y forzar la marcha de las principales empresas privadas extranjeras, tanto hoteleras como aerolíneas.
Datos de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) de Cuba refieren que, en los cuatro primeros meses del año, solo han llegado a la isla 328.608 turistas internacionales, un 55,8 % menos que en el mismo período en 2025. En abril de este año, solo han arribado a la isla 30.551 visitantes.
El turismo había sido en las últimas décadas uno de los principales sectores de la economía isleña y una de las primeras fuentes de divisas extranjeras, junto a las misiones médicas y las remesas desde el exterior.


