Madrid, 8 jun (EFE).- León XIV pronunció este lunes un discurso histórico en el Parlamento español, donde pidió solidaridad con los migrantes y rebajar la crispación política, además de tratar el asunto de los abusos sexuales con los obispos y reunirse con víctimas para mostrarles «su cercanía y la de toda la comunidad eclesial».
Sobre esta cuestión, el papa pidió a los prelados españoles justicia y reparación por la «plaga» de abusos en el seno de la Iglesia.
Esta tercera jornada de la visita del papa a España terminó con una celebración diocesana en el estadio Santiago Bernabéu con 70.000 fieles enfervorecidos, una muestra más del gran entusiasmo de centenares de miles de personas que asisten a los actos y abarrotan las calles de Madrid estos días, a pesar del calor, para verlo y vitorearlo.
El martes viajará a Barcelona para iniciar la segunda etapa del viaje, que terminará el viernes en las islas atlánticas de Canarias.
Acogida e integración de personas

Por vez primera, un papa se dirigió hoy al Parlamento español, reunido en sesión conjunta del Congreso y del Senado y con la presencia del Gobierno.
El pontífice pronunció un alegato contra la polarización política, en defensa de la vida, de la dignidad humana y de los que dejan atrás su tierra en busca de una vida mejor. El discurso fue recibido con siete minutos de aplausos.
Según el pontífice, «la situación de los migrantes y refugiados exige una respuesta que mire a las personas, afronte las causas que las obligan a partir y vaya más allá de la mera gestión de flujos».
«Es indispensable una respuesta coordinada, solidaria y eficaz, capaz de garantizar protección, acogida y oportunidades reales de integración a quienes emigran», instó.
Ante diputados y senadores, el papa reiteró también una llamada a rebajar la crispación porque la pluralidad política, dijo, no debería degenerar en descalificación permanente.
Resolución pacífica de conflictos y contra el rearme

León XIV también apostó por la resolución de las controversias globales por «los caminos pacíficos que ofrece el derecho internacional».
«La paz exige valentía diplomática, responsabilidad ética y una visión de futuro fundada en el respeto a la identidad de cada pueblo», argumentó.
El papa criticó que en diversos lugares del mundo, y también en Europa, se vuelva a presentar el rearme como respuesta «a la fragilidad del escenario internacional».
Consideró que la verdadera seguridad «nace de la justicia, del diálogo paciente, del respeto al derecho internacional y de una política capaz de poner la vida de los pueblos por encima de los intereses que se benefician de la guerra».
La dignidad de la vida
Sobre la defensa de la vida humana, dijo que «no es una cuestión parcial ni un interés confesional: es una meta de la civilización».
Según el papa, «toda vida humana debe ser reconocida y custodiada desde su concepción hasta su ocaso natural». Así se refirió al aborto y la eutanasia, que en España son legales.
«Si la vida deja de ser reconocida como un valor fundamental, ¿qué futuro pueden tener nuestras sociedades?», se preguntó de manera retórica.
«Protección y sanación» para las víctimas de abusos
El papa, que comenzó la jornada reuniéndose brevemente con el jefe de Ejecutivo, Pedro Sánchez, emplazó a los obispos a responder con «escucha y justicia», pero también con «reparación», a las víctimas de abusos sexuales, una cuestión que definió como «una plaga» en el seno de la Iglesia.
«Cada persona herida debe poder encontrar escucha sincera, acogida, protección y caminos reales de sanación», sentenció.
Luego se reunió con seis víctimas de abusos durante una hora en la Nunciatura, las ha escuchado «con afecto y atención» y les ha asegurado «su cercanía y la de toda la comunidad eclesial», según un comunicado del Vaticano.
«Cada persona herida debe poder encontrar escucha sincera, acogida, protección y caminos reales de sanación», ha proclamado el pontífice
León XIV les ha hecho llegar su compromiso «de que las propuestas recibidas sirvan de base para futuros esfuerzos y de que la Iglesia pueda ser verdaderamente un lugar seguro».
Sin embargo, varias asociaciones de víctimas denunciaron estos días que hayan sido excluidas de la visita papal y reclamaron no solo «buenas palabras», sino «acciones contundentes». Hoy, además, aseguraron que el papa se llevará una visión «sesgada» de la realidad de las víctimas.
Testimonios de fe y vida en un Bernabéu abarrotado
Finalmente, el pontífice escuchó varios testimonios de fe y de experiencia vital de varias personas de las diócesis de la región de Madrid, entre ellas varios peruanos, en un estadio Santiago Bernabéu abarrotado.
Sobre Madrid, «la capital de un gran país europeo» donde se toman decisiones importantes, León XIV apuntó que el amor «es el lenguaje que hace que todos se sientan como en casa», en referencia, una vez más hoy, a los inmigrantes.
«Vosotros sois la Iglesia diocesana en medio de un pueblo que ama la música, la danza y el estar juntos, pero que también conoce los conflictos, la resignación y, a veces, la desesperación, situaciones en las que el Evangelio puede abrir un camino a la esperanza», dijo.
El papa propone en Madrid el lenguaje del amor «para que todos se sientan como en casa»
Madrid, 8 jun (EFE).- El papa León XIV dijo este lunes en Madrid, «la capital de un gran país europeo» donde se toman decisiones importantes pero también destino de millones de personas en busca de oportunidades, que el amor «es el lenguaje que hace que todos se sientan como en casa».
«Vosotros sois la Iglesia diocesana en medio de un pueblo que ama la música, la danza y el estar juntos, pero que también conoce los conflictos, la resignación y, a veces, la desesperación, situaciones en las que el Evangelio puede abrir un camino a la esperanza», dijo el papa a 70.000 fieles de las diócesis de la región de Madrid en un discurso en el Santiago Bernabéu, el estadio de fútbol del Real Madrid.
Les explicó que «hoy reconstruir significa reconocer que, en la pluralidad de voces y visiones (…) existe, sin embargo, una posibilidad luminosa: la de edificar juntos, transformando la diversidad en un recurso y haciendo de la escucha y del diálogo el terreno común en el cual hacer crecer la justicia y la fraternidad».
Las grandes ciudades y el mensaje del Evangelio
El pontífice afirmó que cada vez es más importante «la misión cristiana en el seno de las grandes realidades urbanas, donde una cultura inédita late y se elabora».
«En las grandes ciudades, más que en otros lugares, a veces nos parece que ya no tenemos los mapas para movernos con seguridad. Entonces hay que volver a aprender el arte espiritual de ser cordiales, sin el cual incluso el anuncio del Evangelio corre el riesgo de convertirse en una repetición impersonal y, al perder eficacia, deja espacio a la frustración y la desconfianza», subrayó.
León XIV invitó a los fieles a «ofrecer el testimonio evangélico que desata las mejores fuerzas de una humanidad bombardeada de imágenes y palabras, pero hambrienta de justicia y sedienta de verdad».
A los representantes de la Iglesia de Madrid los animó, además, a detenerse «para interpretar la vida de los barrios, los cambios culturales, las tensiones sociales».
El papa escuchó, entre otros, el testimonio de una mujer peruana y constató que «muchos, como ella y su familia, al comienzo sienten temor a acercarse, pues han oído hablar de prejuicios y decepciones».
«La bondad, aunque sea de unos pocos, puede vencer el miedo de muchos. Sed, para todos, como una Biblia abierta: que en vuestros rostros y en vuestra vida se pueda encontrar la Palabra de Dios», instó.
«El amor, efectivamente, es el lenguaje que hace que todos se sientan como en casa», indicó el papa.
Y ya que la celebración era en un estadio de fútbol, el papa dijo: «La Iglesia de Madrid ha hecho un golazo para siempre».


