Tegucigalpa, 6 may.- La reactivación de obras paralizadas comienza a mover nuevamente maquinaria, empleo y actividad económica en distintas regiones del país, según lo compartido por la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT) en un balance sobre sus avances institucionales.
De acuerdo con la información divulgada, más de 200 proyectos a nivel nacional que permanecían detenidos por falta de pago fueron reactivados mediante una inversión de 2,800 millones de lempiras, con impacto en trabajadores, comunidades y economías locales.
La SIT también reportó avances en un programa de emergencia vial que permitió intervenir más de 1,200 kilómetros antes de Semana Santa. Actualmente, la cifra supera los 1,600 kilómetros atendidos, como parte de las acciones para mejorar las condiciones de tránsito en el país.
Según lo compartido, estas intervenciones también incidieron en el flujo turístico durante la temporada, al facilitar la movilidad hacia diferentes zonas y generar ingresos para pequeños negocios y economías locales.
El ministro de la SIT, Aníbal Ehrler, señaló avances en proyectos como la carretera Danlí-Trojes, el tramo Ojos de Agua-Cantarranas, la ampliación del puente Germania, la liberación del tramo Sur-La Cañada y la rehabilitación de accesos estratégicos como Mateo y Villeda Morales.
En el corredor turístico, el proceso de adquisición ya fue culminado y el próximo 22 de mayo se recibirán ofertas para el tramo La Barca-El Progreso, una vía considerada importante para la competitividad, el comercio y la conectividad del país.
En el Valle de Sula, una de las zonas más expuestas a inundaciones, se ejecuta una inversión de 1,000 millones de lempiras en obras de dragado, bordos y rehabilitación del sistema de drenaje. Estas acciones buscan proteger hogares, cultivos y comunidades, además de reducir riesgos para miles de familias hondureñas.


