Redacción América, 9 ene (EFE).- La mayor coalición opositora de Venezuela, agrupada en la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), informó que hasta las 8:30 hora local de este viernes (12:30 GMT) solo ha podido confirmar 11 excarcelaciones, sin precisar nombres, por lo que exigió la liberación de todos los presos políticos, cuya cifra -según dos ONG locales- oscila entre 800 y 1.000.
A través de su cuenta en X, la PUD indicó que desde la 1:00 hora local (5:00 GMT) de este viernes no ha recibido “ningún reporte de nuevas liberaciones”, después de que Jorge Rodríguez, jefe del Parlamento y hermano de la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunciara el jueves nuevas excarcelaciones, aunque no precisó el número ni las condiciones, pero aseguró que se estaban produciendo.
“Seguimos atentos y exigimos la liberación de todos los presos políticos”, agregó el mayor bloque opositor, liderado por Edmundo González Urrutia, quien reclama desde el exilio la Presidencia de Venezuela, al asegurar que venció a Nicolás Maduro en las presidenciales de 2024.
El anuncio de las excarcelaciones es una de las primeras acciones de la presidenta encargada tras el ataque de Estados Unidos en Venezuela que terminó con la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, y abrió un nuevo escenario entre Caracas y Washington, marcado por la intención del presidente Donald Trump de dirigir una transición en el país sudamericano y la venta de su petróleo.
Hasta las 12:00 GMT de este viernes, la ONG Foro Penal informó que solo ha confirmado la excarcelación de ocho personas, entre ellas el excandidato presidencial Enrique Márquez, el político Biagio Pilieri y cinco ciudadanos españoles.
Por su parte, la ONG Comité por la Libertad de los Presos Políticos exigió “información inmediata y verificable, respeto a las familias y el cese del uso del silencio como mecanismo de tortura psicológica”.
Foro Penal contabiliza en Venezuela 863 presos políticos hasta el 29 de diciembre del año pasado, mientras que la organización Justicia, Encuentro y Perdón eleva la cifra a 1.011.
El Ejecutivo de Venezuela asegura que el país está “libre de presos políticos” y que los señalados como tal están encarcelados por la “comisión de terribles hechos punibles”.
ONG exige “información clara” ante “opacidad” del proceso de excarcelaciones en Venezuela
Redacción América, 9 ene (EFE).- La ONG Justicia, Encuentro y Perdón (JEP) exigió este viernes que se ofrezca “información clara” frente a la “opacidad” que asegura rodea el proceso de excarcelaciones en Venezuela, luego de que familiares de presos políticos pasaran la noche a las afueras de cárceles a la espera de liberaciones y negaran recibir detalles oficiales al respecto.
A través de su cuenta en X, JEP informó que actualmente contabiliza 1.011 presos políticos en Venezuela y precisó que solo ha verificado 11 excarcelaciones, lo que -subrayó- representa menos del 1 % del total de personas detenidas por estas razones.
“La libertad no puede quedarse en declaraciones: debe materializarse en hechos comprobables”, manifestó la ONG, luego de que el jueves el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, anunciara la liberación de detenidos.
Sin embargo, Rodríguez -también hermano de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, quien asumió el cargo tras la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos- no precisó el número de personas excarceladas ni las condiciones.
JEP exigió a las autoridades venezolanas “transparencia, información clara y respeto irrestricto a la dignidad de las personas detenidas y de sus familiares”.
“La libertad es un derecho humano fundamental. Su restitución no admite dilaciones, condicionamientos ni manipulaciones”, señaló.
Por su parte, la ONG Comité por la Libertad de los Presos Políticos exigió “información inmediata y verificable, respeto a las familias y el cese del uso del silencio como mecanismo de tortura psicológica”.
El anuncio de las excarcelaciones es una de las primeras acciones de la presidenta encargada tras el ataque de Estados Unidos en Venezuela que terminó con la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, y abrió un nuevo escenario entre Caracas y Washington, marcado por la intención del presidente Donald Trump de dirigir una transición en el país suramericano y la venta de su petróleo.
