Redacción Internacional, 4 nov (EFE).- El ex vicepresidente estadounidense Dick Cheney, fallecido el lunes a los 84 años, es el hombre que articuló la “guerra contra el terror” que George W. Bush (2001-2009) puso en marcha tras los atentados yihadistas del 11 de septiembre de 2001, y está considerado el “número dos” más poderoso que ha ejercido en Washington.

Estos son algunos de los hechos clave de su vida política.

– Supervisor de la invasión estadounidense de Panamá

Cheney era el jefe del Pentágono (1989-1993) cuando Estados Unidos invadió Panamá. La llamada operación “Causa Justa” movilizó a 26.000 soldados y usó armamento de última generación para capturar al dictador Manuel Antonio Noriega, el último “hombre fuerte” del régimen militar que gobernó Panamá entre 1968 y 1989.

– Artífice de la invasión de Irak

El 20 de marzo de 2003 EE.UU., junto a una coalición de países, emprendió una serie de ataques selectivos para derrocar al régimen de Sadam Huseín, que cayó en abril de ese año. Se le había acusado de manera infundada de tener armas de destrucción masiva. Las tropas estadounidenses se retiraron oficialmente a finales de 2011.

– Arquitecto de la “guerra contra el terror”

Esa guerra fue la campaña militar y de inteligencia que Washington impulsó tras los atentados del 11-S. La base naval de Guantánamo, en Cuba, desempeñó un papel central en la misma: los primeros presos acusados de yihadismo llegaron allí en 2002 y en su punto más álgido llegó a haber unos 780, sometidos a interrogatorios calificados de tortura.

– Baluarte de la Operación Tormenta del Desierto

Cheney ejercía como secretario de Defensa (1989-1993), bajo el mandato de George H.W. Bush, en el momento de la campaña contra Irak tras la invasión iraquí de Kuwait. Esa ofensiva incluyó 42 días de ataques aéreos y un despliegue terrestre posterior y la superioridad tecnológica y táctica de las Fuerzas Armadas estadounidenses consiguió su objetivo de retirar las tropas iraquíes del territorio kuwaití.

– Una vicepresidencia bajo la sombra de una salud frágil

Cheney falleció por complicaciones de una neumonía y problemas cardiovasculares. De 1978 a 2010, según recuerda The New York Times, tuvo cinco ataques al corazón, en 2001 se le implantó un marcapasos y en 2012 se sometió a un trasplante. En 2007 sus médicos desactivaron la función inalámbrica de su desfibrilador para evitar que se interfiriera con él de forma voluntaria para provocarle un ataque cardíaco fatal.

– Un hombre leal y de acción

Cheney nació el 30 de enero de 1941 en Lincoln, en el estado de Nebraska. Ya fuera en el Congreso, en el Pentágono o en la Casa Blanca, hizo carrera siendo el “número dos” por excelencia, según la revista Time. “Lo conectas y funciona en cualquier lugar”, llegó a decir de él Mary Kay Hill, asistente del exsenador por Wyoming Alan Simpson, quien trabajó con Cheney en el Capitolio.

Bush lamenta la muerte de Cheney, su vicepresidente, como una “pérdida para la nación”

Washington, 4 nov (EFE).- El expresidente de Estados Unidos George W. Bush lamentó este martes la muerte del que fuera su vicepresidente, Dick Cheney, como una “pérdida para la nación” y elogió “su presencia serena y firme” en la Casa Blanca “en medio de grandes desafíos” como los ataques del 11-S durante su mandato.

“La muerte de Richard B. Cheney es una pérdida para la nación y una tristeza para sus amigos”, escribió Bush en un comunicado publicado en X, donde agradeció al veterano político que estuviera a su lado durante los ochos años de su presidencia (2001-2009) y expresó condolencias a su familia.

Según el exmandatario republicano, la historia recordará a Cheney como “uno de los mejores servidores públicos de su generación: un patriota que aportó integridad, gran inteligencia y seriedad a cada cargo que ocupó”.

“Dick fue una presencia serena y firme en la Casa Blanca en medio de grandes desafíos nacionales. Confiaba en su consejo honesto y directo, y siempre dio lo mejor de sí. Se mantuvo fiel a sus convicciones y priorizó la libertad y la seguridad del pueblo estadounidense”, indicó Bush.

Una figura controvertida como pocas, Cheney (1941-2025) murió la noche de este lunes a los 84 años por complicaciones de una neumonía y problemas cardiovasculares, reveló este martes su familia.

Antes de convertirse en vicepresidente de Bush hijo, fue secretario de Defensa de su padre, el también mandatario republicano George H. W. Bush, cargo en el que dirigió la intervención militar estadounidense en el Golfo Pérsico en 1991.

Luego, ya en la Casa Blanca, fue uno los principales artífices de la “guerra contra el terrorismo” tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, cuando -ante la ausencia de George W. Bush- asumió el mando desde la Situation Room (sala de crisis de la Casa Blanca), puesto protagónico que no dejó.

“Durante sus dos mandatos y a lo largo de su extraordinaria trayectoria, el servicio de Dick Cheney siempre honró al país que amaba”, agregó Bush en su mensaje.

La exsecretaria de Estado de Bush, Condoleezza Rice, también reaccionó con tristeza a la muerte de quien calificó como “un patriota inquebrantable”, junto al que sirvió durante años en Washington.

Rice insistió en que como vicepresidente, Cheney “ayudó a trazar un rumbo para proteger a Estados Unidos tras los aciagos días del 11-S” y envió condolencias a su familia.

“Fue una figura inspiradora y un mentor que me enseñó mucho sobre el servicio público”, aseguró.

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