Tegucigalpa, 23 oct.- La Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias de Honduras cambió este jueves a alerta verde (prevención) el municipio del Distrito Central -que incluye a Tegucigalpa, la capital del país-, debido a deslizamientos y las recientes lluvias, así como a los municipios aledaños al rio Ulúa, por las descargas controladas de la represa hidroeléctrica El Cajón..

COPECO mantiene en alerta verde a los municipios ubicados en las riberas de los ríos Ulúa, y suspendió la alerta en el resto de los 18 departamentos del país por 48 horas a partir de las 13:00 horas local.

Los municipios en alerta verde se ubican en los departamentos de Cortés, en el norte por las precipitaciones y la crecida de los ríos, producto de las descargas de agua de la represa hidroeléctrica El Cajón.

Según el Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), continúa una vaguada en superficie, provocando precipitaciones débiles a moderadas con actividad eléctrica en todo el país.

El Gobierno de Honduras asignó el viernes 500 millones de lempiras (un poco más de 19 millones de dólares) para atender a los afectados por las precipitaciones.

Desde finales de septiembre al menos 17 personas han fallecido, la mayoría por sumersión, y una está desaparecidas debido a las lluvias, según cifras oficiales.

Las precipitaciones han afectado a casi 35.000 personas en Honduras, donde se registran 3.774 viviendas dañadas, 88 totalmente destruidas y 90 comunidades permanecen incomunicadas. EFE

La Secretaría en mención pidió a las autoridades municipales, comités de emergencia y población en general mantener una vigilancia constante ante las condiciones inestables del clima que afectan gran parte del territorio nacional.

 Además, la entidad recomendó a las personas que habitan en las orillas de ríos, quebradas o en áreas propensas a deslizamientos, derrumbes, deslaves, hundimientos o inundaciones, tomar medidas de prevención y no cruzar vados, ríos, ni quebradas crecidas, debido al aumento del caudal provocado por las lluvias, que hasta ahora dejan siete personas muertas desde finales de septiembre.

La institución también exhortó a continuar con las labores de aseguramiento de techos y limpieza de cunetas, tragantes y desagües, con el fin de evitar inundaciones urbanas repentinas. (EFE y  edición de Stampa)

Exit mobile version