Tegucigalpa, 24 sep.- El proyecto de Presupuesto General de la República para 2027, que asciende a L455,374.7 millones, comenzará a marcar el rumbo de buena parte de la inversión pública del próximo año. El ministro de Finanzas, Emilio Hernández Hércules, explicó cómo se distribuye el presupuesto de la nación en la propuesta remitida al Congreso Nacional.
El planteamiento va más allá de cubrir el funcionamiento cotidiano del Estado. Parte de los fondos se orientará a obras de infraestructura y respaldo a municipalidades, además de proyectos para atender problemas como la conectividad y los daños asociados a las inundaciones. Solo en infraestructura, la inversión prevista supera los L8,563 millones, e incluye apoyo a gobiernos locales y nuevos módulos para la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).
El documento incorpora además recursos para territorios afectados por la sequía y para actividades vinculadas con la producción agrícola. La intención es mantener programas para productores, proteger la seguridad alimentaria y disponer de mecanismos de respuesta ante pérdidas provocadas por condiciones climáticas adversas.
Una parte importante del gasto también se dirigirá a servicios que tienen impacto directo en la población. Salud tendría recursos para hospitales, medicamentos, atención primaria y reducción de la mora quirúrgica. Educación mantendría programas de alimentación escolar, becas, matrícula gratuita y mejoras en centros educativos.
La planificación para 2027 conserva además mecanismos de apoyo para sectores vulnerables. Se contemplan transferencias para hogares en condición de pobreza, adultos mayores, personas con discapacidad y niñez, junto con subsidios relacionados con energía y otros gastos que afectan la economía familiar.
Hernández Hércules indicó que la propuesta fue construida con fuentes de financiamiento previamente identificadas y bajo un criterio de prudencia. Desde Finanzas se busca sostener estas prioridades sin descuidar compromisos como el servicio de la deuda y el equilibrio de las cuentas públicas.
Con el proyecto ya en manos del Congreso Nacional, el siguiente paso será definir qué elementos se mantienen y cuáles podrían modificarse durante la discusión legislativa. La versión final establecerá cómo quedarán repartidos los recursos que orientarán la ejecución pública durante 2027. (BG-Stampa)


