Tegucigalpa, 21 sep.- El aumento sostenido de los combustibles llevó este lunes a distintos sectores del transporte a trasladar su reclamo a las principales vías de Danlí, donde las interrupciones comenzaron a afectar la movilidad hacía varios puntos del oriente del país.
La inconformidad reúne a conductores de carga pesada, unidades urbanas e interurbanas y vehículos vinculados al traslado de productos y ganado. Para los participantes, el problema ya no se limita al gasto diario en carburantes, sino al efecto que ese costo termina generando sobre toda la operación del transporte.
Las acciones se concentran en salidas estratégicas de la ciudad con dirección a Tegucigalpa, El Paraíso, Las Manos y Jamastrán, lo que ha reducido el paso normal de vehículos y aumentado la presión sobre uno de los corredores más importantes de la zona oriental.
Eduardo Amaya, representante del transporte de carga pesada, señaló que mantener las operaciones bajo las condiciones actuales resulta cada vez más difícil. El sector busca que las autoridades planteen una salida que reduzca la carga económica antes de que esta termine trasladándose con mayor fuerza a otras actividades.
La protesta también ha generado acercamientos con la Policía Nacional, que mantiene presencia en algunos puntos para intentar recuperar la circulación y facilitar un espacio de diálogo con los manifestantes.
Mientras no exista una respuesta a las demandas, los transportistas mantienen la presión sobre las carreteras. El conflicto deja ahora la atención puesta en si las conversaciones logran abrir una alternativa que permita normalizar el tránsito sin que el sector abandone su reclamo por los costos del combustible. (BG-Stampa)


