Tegucigalpa, 21 ago.- La falta de una definición legislativa sobre la reforma eléctrica está obligando a considerar respuestas de menor alcance para evitar que los costos de compra de energía continúen presionando al sistema mientras se intenta destrabar la discusión en el Congreso Nacional.
El diputado, Mario Pérez, reconoció que el proyecto todavía no reúne las condiciones necesarias para llegar al tercer debate, aunque sostuvo que la iniciativa permanece abierta y podría retomarse si las fuerzas políticas logran acercar posiciones sobre los puntos que siguen generando diferencias.
Frente a ese escenario, Pérez explicó que el Ejecutivo conserva facultades para adoptar determinadas decisiones sin esperar una reforma legislativa. Esas herramientas, sin embargo, permitirían atender situaciones puntuales y no sustituirían los cambios de mayor alcance que dependen directamente del Congreso.
Una de las preocupaciones es asegurar una respuesta para las necesidades futuras de energía, ya que continúa pendiente una contratación de mayor duración que permitiría planificar el abastecimiento durante los próximos años. La demora en ese proceso mantiene abierta la posibilidad de tener que recurrir a soluciones provisionales.
En ese contexto aparece la opción de realizar una licitación de corto plazo, orientada a conseguir energía bajo condiciones que ayuden a contener los costos actuales mientras se define una salida más estable para el subsector eléctrico.
Pérez recordó que el proyecto ha sido discutido con distintos sectores vinculados a la actividad energética, incluidos representantes de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), generadores y organizaciones empresariales. A su criterio, ese trabajo todavía puede servir como base para construir los acuerdos que faltan dentro del Legislativo.
La discusión ocurre en medio de las dificultades financieras y operativas que arrastra la ENEE, por lo que cualquier medida inmediata tendría un alcance limitado frente a los problemas estructurales del sistema. El futuro de la reforma continuará dependiendo de que el Congreso logre los consensos necesarios para completar su trámite. (BG-Stampa)


