Tegucigalpa, 18 ago.- El posible regreso de miles de hondureños desde Estados Unidos encontraría al país con dificultades para generar empleo formal y atender nuevas demandas sociales, un escenario que para el FOSDEH requiere preparación antes de que se produzcan retornos a gran escala.
El Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (FOSDEH) estima que alrededor de 72 mil compatriotas podrían verse afectados por el fin del Estatus de Protección Temporal (TPS), aumentando las necesidades de reinserción económica y social si una parte importante retorna al territorio nacional.
El mercado laboral aparece entre los principales desafíos, debido a que 74.8 % de las personas ocupadas trabaja en la informalidad y un 33.4 % enfrenta subocupación por ingresos, condiciones que limitarían la capacidad de absorber rápidamente a nuevos trabajadores.
A ese panorama se suma la situación de los hogares, ya que el organismo señala que 60.1 % se encontraba en pobreza durante 2025, incluido un 38.3 % en pobreza extrema, lo que incrementaría la vulnerabilidad de las familias que deban asumir el regreso de uno o más de sus integrantes.
FOSDEH también advierte sobre el efecto que tendría una reducción de las remesas enviadas por beneficiarios del TPS, estimadas en unos US$310 millones durante 2025, dentro de un flujo nacional que alcanzó US$11,904.4 millones y representó cerca del 29.6 % del Producto Interno Bruto.
El eventual retorno también elevaría la demanda de vivienda, salud, educación y acompañamiento para la reintegración, por lo que el organismo plantea fortalecer la capacidad de atención en los municipios y ampliar alternativas de empleo, emprendimiento y orientación para quienes regresen.
Para FOSDEH, la respuesta no debería limitarse al componente migratorio, sino integrar acciones del Gobierno, sector privado, gobiernos locales y otras organizaciones para reducir el impacto económico y facilitar que los hondureños afectados puedan reincorporarse a la vida productiva del país. (BG-Stampa)


