Tegucigalpa, 4 ago.- La presión de los costos operativos y las dificultades para obtener financiamiento mantienen en una situación crítica a miles de pequeños negocios, con posibles consecuencias para el empleo y la actividad económica del país.
Efraín Rodríguez, representante del sector de las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES), estimó que unas 6,000 unidades productivas podrían suspender sus operaciones si las condiciones actuales no mejoran.
Entre los principales obstáculos mencionó el elevado costo de la energía eléctrica, el acceso limitado al crédito y el aumento de las obligaciones necesarias para mantener en funcionamiento los establecimientos.
La proyección comprende los 298 municipios de Honduras. Según Rodríguez, la cifra representa un promedio aproximado de 20 negocios en riesgo por cada municipio, aunque el impacto puede variar según la zona y la actividad económica.
El dirigente empresarial calculó que la situación podría comprometer cerca de 20,000 puestos de trabajo y representar una afectación cercana a L6,000 millones en el movimiento económico registrado durante el año.
Rodríguez pidió medidas de apoyo para evitar un deterioro mayor. Señaló que las MIPYMES conforman alrededor del 95 % del tejido empresarial, generan cerca del 70 % de los empleos y aportan entre el 50 % y el 60 % del producto interno bruto. (BG-Stampa)


