Tegucigalpa, 3 ago.- El Congreso Nacional aprobó en tercer y último debate una reforma a la Ley Integral de Protección al Adulto Mayor, con nuevas disposiciones en salud, asistencia social, empleo y prevención del abandono.
La normativa incorpora el enfoque de envejecimiento activo mediante acciones de participación comunitaria, recreación, actividad física y desarrollo cultural. También establece chequeos médicos preventivos gratuitos, detección temprana de enfermedades crónicas y atención domiciliaria para personas con movilidad limitada.
La reforma contempla la creación de centros municipales y espacios de atención diurna, además de redes de acompañamiento coordinadas con las alcaldías para prevenir el maltrato, la soledad, el abandono y la exclusión social.
Otro de los cambios es la creación del Sistema Nacional de Envejecimiento Activo. Asimismo, fortalece a la Dirección General del Adulto Mayor (DIGAM), adscrita a la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL), con independencia administrativa, técnica y financiera.
La normativa incorpora una pensión social no contributiva para adultos mayores en condiciones de pobreza o vulnerabilidad que carezcan de ingresos suficientes y no estén cubiertos por sistemas de previsión o seguridad social. Los recursos deberán incluirse en el Presupuesto General de la República de 2027.
También se promueve la inserción laboral de las personas mayores de 60 años mediante programas de capacitación, incentivos para empleadores y medidas contra la discriminación por edad en el acceso y la permanencia en el trabajo.
De forma separada, la semana pasada el Congreso Nacional aprobó una moción presentada por el diputado José Salomón Nazar Ordóñez, que establece un descuento del 50 % en la matrícula anual de un vehículo propiedad de una persona adulta mayor, jubilada o pensionada (BG-Stampa)


