París, 27 jul (EFE).- El megaincendio forestal del departamento de Gironda, en las proximidades de Burdeos (suroeste de Francia), está «estabilizado» porque desde la noche del domingo al lunes no ha avanzado, pero la situación se mantiene «desfavorable», según el Gobierno francés.

«Es un fuego inédito», recalcó en una rueda de prensa el ministro de Interior, Laurent Nuñez, tras la celebración de una reunión de una célula interministerial de crisis por los incendios, encabezada por el presidente, Emmanuel Macron, y de otra sesión a continuación del Consejo de Ministros al completo.

Por las características impredecibles de este incendio, Nuñez instó a mantener la máxima prudencia y admitió que mientras el fuego no esté circunscrito seguirán considerando la situación como «desfavorable».
Eso a pesar de que la noche pasada ha sido mejor que las precedentes y no se constató un avance de las llamas más allá de las 42.000 hectáreas que ya había calcinado hasta el domingo.
En total, en la zona trabajan 2.500 bomberos, 1.700 gendarmes y policías y 1.500 militares, además de asociaciones de voluntarios y agricultores que están colaborando en segunda línea.
Están movilizadas un total de 18 aeronaves de distinto tipo para lanzar tanto agua como líquido retardante sobre la zona de fuego.
El número de evacuados se mantiene en 220.000 y no se prevé que puedan regresar a sus casas a corto plazo, hasta que el fuego no quede circunscrito, algo que se podría ver complicado por el repunte de las temperaturas que se espera a partir de mañana con una cuarta ola de calor del año para Francia, con temperaturas en el suroeste de hasta 40 grados.
Esta tarde está previsto que el presidente francés, Emmanuel Macron, se desplace a Gironda, epicentro de una crisis que está batiendo récords históricos de superficie quemada.
En lo que va de año y con la temporada veraniega de incendios muy lejos de su final, ya han sido calcinadas 116.085 hectáreas en Francia, un número mucho mayor que las 70.000 que quedaron arrasadas en el conjunto de 2022, que era hasta ahora el año pico de incendios.
«Esperamos que el resto de la temporada sea también muy complicada», admitió Nuñez este lunes.
Francia confirma nueva ola de calor a partir del martes que podría complicar los incendios
París, 27 jul (EFE).- Los servicios meteorológicos franceses confirmaron este lunes el comienzo de una nueva ola de calor, la cuarta en el país este año, desde este martes, con máximas de hasta 40 grados en el suroeste, lo que podría complicar la lucha contra los numerosos focos de fuego activos, en especial cerca de Burdeos.
Las temperaturas máximas registrarán desde mañana «un claro aumento», con valores elevados en gran parte del país, entre los 32 y los 35 grados centígrados, si bien en el suroeste el mercurio podría subir hasta los 37 grados, detalló el instituto oficial Météo France en su último boletín.
Para esa primera jornada de la nueva alerta por canícula se esperan 33 grados en Nantes y París, 34 en Lyon y 35 en Toulouse.
El miércoles el fenómeno se intensificará y se prevén 38 grados en París y Tours, 36 en Lyon y Grenoble. En algunos puntos del suroeste las máximas serán de entre 38 y 40 grados.
Las temperaturas se mantendrán elevadas toda la semana, precisó Météo France, pero a partir del jueves el pico de calor se irá desplazando hacia el este.
Esta nueva ola de calor dificultará las tareas de extinción de incendios en un momento en que Francia vive una situación de récord histórico en cuanto a hectáreas quemadas (116.000 en lo que va de año) y a evacuaciones (más de 250.000 personas).
Preocupa sobre todo el incendio en Gironda (el departamento con capital en Burdeos), en el suroeste, que es precisamente la zona donde se vivirán los máximos de temperaturas.
Ese fuego, a pesar de que durante la noche se mantuvo en general estable, es impredecible, según las autoridades francesas, y ya ha arrasado 42.000 hectáreas y conducido a evacuar a 220.000 personas.
Se originó en la turística bahía de Arcachon el pasado miércoles y este fin de semana, en su punto más oriental, se situó a solo una quincena de kilómetros de Burdeos, si bien el Gobierno y el Ayuntamiento de la ciudad descartan por el momento planes de evacuación, como sí se ha hecho en localidades de su periferia.
Los equipos de lucha contra el fuego afrontan este lunes como una jornada crucial para mitigar las llamas antes del repunte de temperaturas a partir de mañana.
Además del de Gironda, que es con diferencia el más grande y preocupante, también hay grandes fuegos activos en Var, Las Landas y Córcega entre otros territorios.
En Las Landas, que es un departamento vecino al de la Gironda, la Prefectura indicó que la noche fue «más bien calmada» gracias a la llegada de un poco de lluvia, en un foco que recorrió en total 3.600 hectáreas.
En Var (en la costa mediterránea), por el contrario, las tareas antiincendios se ven dificultadas por los cambios de dirección intempestivos del fuego y las reactivaciones. EFE
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(foto) (vídeo)
Trenes interrumpidos y la autovía entre Burdeos y España parcialmente cortada por el fuego
París, 27 jul (EFE).- La autovía A63 que conecta Burdeos con la frontera con España continúa parcialmente cortada este lunes por culpa del megaincendio en Gironda y también sigue interrumpido el tráfico ferroviario al sur de la ciudad, lo que incluye los trenes de alta velocidad que salen o llegan a Hendaya.
Al igual que este fin de semana, la A63 está cerrada en el sentido sur-norte entre la salida 17 (Liposthey) y 24 (Cestas), de acuerdo con el último parte facilitado a primera hora de la tarde por la Prefectura (delegación del Gobierno) de la Gironda.
En el sentido contrario el cierre afecta al tramo entre la circunvalación de Burdeos y la salida 23 (Marcheprime).
Respecto a los trenes, la compañía pública SNCF, que gestiona la red ferroviaria, detalló que se mantiene interrumpida «la totalidad de la circulación al sur de Burdeos».
Eso implica la suspensión de los trenes con salida desde Burdeos con destino a Arcachon, Hendaya y Tarbes al menos hasta el miércoles, y de los que tienen salida desde Hendaya y Tarbes.
Igualmente se suprimieron los trayectos nocturnos Intercités (tren regular de media o larga distancia) entre París y Tarbes, en los dos sentidos.
Por la emergencia se limitó asimismo el número de trayectos que llegan desde París a Burdeos.
«A modo de recordatorio, a petición del Gobierno (francés), que desea limitar el flujo de viajeros, se recomienda posponer los viajes en tren previstos hasta el viernes 31 de julio, incluido, con destino a las zonas afectadas por los incendios actuales», transmitió SNCF en su último boletín de situación.
Francia vive un verano de récord histórico en cuanto a incendios forestales con 116.000 hectáreas quemadas en lo que va de año y más de 250.000 evacuaciones en los últimos días.
El incendio en Gironda (el departamento cuya capital es Burdeos), en el suroeste, es el más preocupante, puesto que ya recorrió 42.000 hectáreas y llevó a desalojar en la zona a 220.000 personas.
Se originó en la turística bahía de Arcachon el pasado miércoles y este fin de semana, en su punto más oriental, se situó a solo una quincena de kilómetros de Burdeos, si bien el Gobierno y el Ayuntamiento de la ciudad descartan por el momento planes de evacuación, como sí se ha hecho en localidades de su periferia.
Desde anoche se encuentra «estabilizado», ya que las llamas no avanzaron, pero por sus características impredecibles aún no puede considerarse circunscrito y la situación sigue considerándose «desfavorable», explicó al mediodía el ministro de Interior francés, Laurent Núñez.
Los equipos de lucha contra el fuego afrontan este lunes como una jornada crucial para mitigar las llamas antes de un repunte de las temperaturas a partir de mañana, con una nueva ola de calor que llevará los termómetros hasta los 40 grados en algunos puntos del suroeste.
No se prevé que los evacuados puedan volver a sus residencias a corto plazo, hasta que el fuego no quede perimetrado, y el balance de daños hasta la fecha es de 240 casas destruidas y 88 bomberos heridos desde el comienzo del fuego (sin víctimas entre la población general).
Trabajan en la zona 2.750 bomberos, 1.500 militares y 1.440 efectivos de la Policía y la Gendarmería, apoyados por asociaciones de voluntarios y agricultores en segunda línea.
Les apoyan 18 aeronaves de lucha contra los incendios de distinto tipo que arrojan tanto agua como líquido retardante.
Además del de Gironda, que es con diferencia el más grande y preocupante, también hay grandes fuegos activos en Var, Las Landas y Córcega, entre otros territorios.


