Tegucigalpa, 23 jul.- La caída sostenida de las reservas en Los Laureles y La Concepción mantiene bajo presión el abastecimiento de agua potable y aumenta el riesgo de restricciones más severas en distintos sectores del Distrito Central.
El alcalde Juan Diego Zelaya expuso ante profesionales de la ingeniería las medidas que impulsa la municipalidad para responder a la emergencia. Entre ellas figuran 52 camiones cisterna, con la proyección de ampliar la flota a 80 unidades, y cerca de mil recorridos efectuados entre junio y julio para distribuir aproximadamente 2.3 millones de galones de agua.
La estrategia también contempla la entrega de 500 tanques de almacenamiento en centros educativos y la evaluación de unos 30 puntos donde podrían recuperarse pozos, repararse sistemas de bombeo o habilitarse nuevas fuentes para reforzar el suministro.
Ante este escenario, la actualización diaria de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS), correspondiente al 23 de julio, muestra que Los Laureles se encuentra al 41.05 % de su capacidad y La Concepción al 33.90 %. Ambos embalses permanecen por debajo del 50 %, por lo que el riesgo hídrico continúa clasificado como alto.
La preocupación por la disponibilidad del recurso ya había sido expresada por el jefe de UMAPS, Gustavo Boquín, quien estimó que las reservas podrían permitir mantener el servicio hasta el 22 o 23 de agosto, si las lluvias no aumentan y los embalses continúan perdiendo nivel.
Zelaya indicó que, de forma paralela, se trabaja en la renovación de tuberías, la instalación de medidores y la reducción de fugas. Entre las soluciones de mayor alcance figuran la represa San José, proyectada para 2028, y la modernización de la infraestructura hídrica con apoyo de organismos de cooperación. (BG-Stampa)


