Kiev, 16 jul (EFE).- Miles de personas salieron este jueves a la calle en Kiev y otras ciudades de Ucrania para exigir al presidente Volodímir Zelenski que reconsidere su decisión de cesar al hasta ahora ministro de Defensa, Mijailo Fédorov, a quien reivindican como principal artífice de los buenos resultados conseguidos en la guerra este año.
La protesta más multitudinaria fue, como es habitual, la de Kiev, donde los manifestantes se congregaron frente al Teatro Iván Frankó, que está cerca del edificio en el que tiene Zelenski su lugar habitual de trabajo.
“Sencillamente no entendemos por qué sin ninguna explicación se prescinda del ministro”, dijo a EFE una joven que trabaja en proyectos de consultoría en el sector público y quiso identificarse sólo como Tetiana.
“En medio año en el cargo ha mostrado excelentes resultados y ha hecho importantes reformas. La situación difícil en la que se encuentra Rusia es resultado sobre todo del trabajo de este ministro”, comentó Maksim, un joven funcionario del Ministerio de Transformación Digital de Ucrania que encabezó Fédorov antes de asumir el cargo de titular de Defensa en enero de 2026..
Maksim atribuye la decisión de Zelenski de cambiar de ministro de Defensa -en el marco de una nueva restructuración del Gobierno que en principio ha de ser votada hoy en el Parlamento- a que el presidente ve amenazada su posición por la popularidad que ha cosechado Fédorov.
A sus 35 años, el hasta ahora ministro de Defensa es el gran abanderado de una revolución tecnológica en el Ejército ucraniano que empezó al principio de la guerra, entre otras cosas con la compra masiva de drones que impulsó cuando dirigía el Ministerio de Transformación Digital.
Otro motivo para la salida de Fédorov del Ministerio de Defensa justo cuando Ucrania atraviesa su mejor momento en la guerra desde al menos 2023 es, según Maksim y otros manifestantes, la resistencia a los cambios y a las medidas protransparencia y anticorrupción de mandos de formación soviética como el mismo comandante en jefe del Ejército, el general Oleksandr Sirski.
También ha participado en la protesta de Kiev -en la que muchos asistentes mostraban mensajes de apoyo a Fédorov escritos en rotulador sobre los cartones ya habituales en las manifestaciones en Ucrania- Glib Gregóriev, actualmente desempleado y que trabajaba hasta hace poco en un restaurante.
Gregóriev destaca los logros de Fédorov a la hora de multiplicar el número de drones que utiliza a diario el Ejército ucraniano, uno de los factores que ha permitido a las fuerzas de Kiev dejar de perder territorio este año, rompiendo la dinámica negativa que Rusia había logrado imponer desde la contraofensiva ucraniana fallida del verano de 2023.
Junto a él atiende a EFE Olga Stárekova, estudiante, que se muestra convencida de que la protesta puede conseguir lo que se propone: que Zelenski se vea obligado a cambiar de planes y a mantener a Fédorov en el puesto.
Fédorov, el reformador del Ejército ucraniano que desafía a Zelenski
Kiev, 16 jul (EFE).- Ucrania y las principales capitales europeas viven pendientes este jueves de Mijailo Fédorov, el joven político de corte tecnocrático del que acaba de prescindir el presidente Volodímir Zelenski como ministro de Defensa, después de siete meses en el cargo en los que el Ejército ucraniano recuperó la iniciativa en la guerra.
Fédorov fue nombrado como titular del Ministerio clave para cualquier país en tiempos de guerra en enero de este año con una misión clara: avanzar en la lucha contra la corrupción y modernizar tecnológicamente el Ejército para remontar en el frente ante un enemigo muy superior en personal y capacidad industrial.
Como ya había hecho como ministro de Transformación Digital con medidas como el lanzamiento de una aplicación única en que los ciudadanos pueden hacer todas sus gestiones con la administración pública, Fédorov se volcó en la tarea y fue logrando numerosos resultados visibles.
Con Fédorov al mando, las fuerzas de Kiev han expandido de forma dramática el número de drones que utilizan a diario, lo que les ha permitido frenar los avances rusos e incluso recuperar territorio en algunas zonas del frente y golpear la logística rusa con una frecuencia inédita desde el comienzo del conflicto.
Fédorov ha introducido además ambiciosos mecanismos para aligerar la pesada maquinaria burocrática del sector de defensa y perseguir los desvíos de fondos, como la simplificación de los procesos de adquisiciones y la implantación de pruebas de polígrafo para identificar potenciales corruptos.
Otra de las grandes reformas de Fédorov fue la introducción de contratos mejor pagados y de duración definida -frente al servicio indefinido que implicaba hasta ahora alistarse en el Ejército- para atraer a nuevos soldados y reducir la necesidad de movilizar forzosamente a reclutas adicionales.
Apoyo popular e internacional; recelos en el Ejército
Con su estilo dinámico y una apuesta decidida por incluir la gestión de datos con inteligencia artificial en los procesos de toma de decisiones, Fédorov cautivó a muchos de sus homólogos europeos, con los que inició prácticas hasta ahora desconocidas como la de compartir toda la información que Ucrania recaba de situaciones de combate real.
Pero el entusiasmo que Fédorov ha despertado en la opinión pública ucraniana y las capitales de Europa no es compartido por todos en las estructuras de poder de su Ejército, donde algunos mandos -con los que ha acabado alineándose Zelenski- le reprochan su falta de experiencia militar y le acusan de colgarse medallas a costa de quienes hacen la guerra en las trincheras.
Horas después de confirmar que Zelenski había dejado de contar con él para Defensa, miles de personas sobre todo jóvenes y de la misma categoría social pro-occidental y de clase media que representa Fédorov salieron a la calle en Kiev y otras ciudades de Ucrania para exigir al presidente que le mantenga en el cargo.
Lejos de resignarse a aceptar su suerte o apelar a la prudencia, Fédorov reaccionó a sus nuevas circunstancias apareciendo ante los medios en una rueda de prensa en la que reconoció su incompatibilidad con el jefe del Ejército, el general Oleksandr Sirski, a quien acusó de sabotear muchas de sus iniciativas y tachó de autoritario y criticó por no saber adaptarse a una nueva realidad de la guerra en la que dominan los drones.
Fédorov recibió en esa misma rueda de prensa el apoyo de varios diputados de la oposición.
El exministro de Defensa pidió a todos los representantes públicos que obren en conciencia sin miedo a posibles represalias del poder, y reivindicó su agenda reformista como imprescindible para ganar la guerra y hacer avanzar al país.
Con el pulso que le ha aceptado al presidente Zelenski -ante el que otras figuras sacrificadas como el exjefe del Ejército Valeri Zaluzhni optaron en su momento por replegarse- quien era ya la cara visible de la digitalización y la transformación tecnológica de Ucrania se convierte también para los miles de ucranianos que gritan su nombre en las plazas en símbolo principal de la lucha por la meritocracia frente a la arbitrariedad del poder.
Marcel Gascón


