Lima, 15 jul (EFE).- La derechista Keiko Fujimori recibió este miércoles las credenciales como presidenta electa de Perú para el periodo 2026-2031 en una ceremonia pública presidida por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) en Lima, previa a la investidura que se realizará el próximo 28 de julio, día nacional de Perú.
El acto fue encabezado por el presidente del JNE, Roberto Burneo, en el Gran Teatro Nacional de Lima, ubicado en el distrito de San Borja, con la presencia del mandatario interino de Perú, José María Balcázar, otras autoridades locales y numerosos seguidores de la hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) que celebraron en los exteriores del lugar.
Durante la sesión solemne, que cerrará todo el proceso de las elecciones que se celebraron el pasado 12 de abril con una segunda vuelta presidencial el 7 de junio, también se entregaron las credenciales al primer y segundo vicepresidente de Fujimori, Luis Galarreta y Miguel Torres, respectivamente.
La fórmula presidencial del partido Fuerza Popular fue proclamada el pasado 3 de julio como la ganadora de la segunda vuelta presidencial, que disputó con el partido Juntos por el Perú, del candidato izquierdista Roberto Sánchez.
Tras la lectura del acta de proclamación de resultados de la elección, el presidente del JNE declaró que este proceso deja también un hecho de «profundo significado histórico».
«Por primera vez, la voluntad soberana del pueblo peruano ha conferido la Presidencia de la República a una mujer, elegida democráticamente por el voto ciudadano», afirmó Burneo, lo que desató la algarabía de los invitados simpatizantes de Fujimori, que dieron vivas para la mandataria electa.
Burneo agregó que corresponde al JNE reconocer oficialmente la decisión del pueblo, manifestada en el voto, y que el mandato conferido por el pueblo sea respetado en su integridad.
En el mismo sentido, la máxima autoridad electoral de Perú destacó la contribución de la justicia electoral a favor de «la transición pacífica y democrática» y «fortalecer la paz social» en la nación.
Nuevamente, los partidarios y seguidores de Fujimori lanzaron vivas y gritos de «sí, se pudo» cuando Burneo entregó a Fujimori y a sus vicepresidentes las credenciales que los reconocen como autoridades electas del Ejecutivo peruano.
En una declaración previa a la ceremonia, Burneo dijo que la entrega de las credenciales «no es un acto simplemente protocolar, (sino que) marca la institucionalidad, luego de procesos electorales marcados por retos difíciles y complejos, los hemos logrado superar, y garantizar un proceso electoral difícil».
Al comentar los problemas que retrasaron la primera jornada de las elecciones generales, Burneo dijo haber «recogido las lecciones» y fortalecido sus líneas de acción, lo cual quedó demostrado en la segunda vuelta presidencial del 7 de junio.
En tal sentido, el titular del JNE agregó que la resolución de las complejidades surgidas en los comicios serán de gran utilidad en la organización de las elecciones municipales y regionales del próximo 4 de octubre, en las que participarán unos 100.000 candidatos en más de 10.000 listas de postulantes para alcaldes, concejales, gobernadores y otras autoridades locales.
Fujimori promete poner el Estado al servicio de la población para acabar con desigualdad
Lima, 15 jul (EFE).- La presidenta electa de Perú, la derechista Keiko Fujimori, aseguró este miércoles que ha aprendido de sus errores y que ha sabido perdonar y pedir perdón, con miras al mandato que iniciará en pocos días, para el que prometió poner al estado al servicio de la población para acabar con la desigualdad que está «ahogando» al país.
Tras recibir las credenciales del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) como presidenta electa, en una ceremonia celebrada en el Gran Teatro Nacional de Lima.
«Les prometo que pondremos el Estado al servicio de la población para terminar con esta desigualdad y enfrentamiento que nos está ahogando como sociedad. La democracia nos entrega un mandato, pero la República nos impone una obligación aún mayor, gobernar para todos», dijo Fujimori.
La hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) expuso en su discurso que durante «mucho tiempo» Perú ha convivido con un Estado que no llega y esa realidad «tiene que cambiar».
«Perú no necesita un gobierno que explique los problemas. Necesitamos un gobierno que los resuelva. No hemos venido a administrar la inercia. Hemos venido a recuperar el sentido de urgencia del Estado», indicó la hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000).
En este sentido, señaló que ha llegado el tiempo de acelerar las decisiones que el país está esperando desde hace mucho tiempo, «con orden, con responsabilidad, con eficiencia y, sobre todo, con sensibilidad humana».
«Instauraremos una nueva forma de gestionar, cada ministerio, cada autoridad conocerá las metas que debe alcanzar. Cada ciudadano podrá evaluar nuestros avances porque gobernar significa rendir cuentas», apuntó.
Entre constantes vítores y aplausos de los asistentes, la presidenta electa afirmó que su objetivo es construir un Estado que proteja, acompañe, genere oportunidades, donde la seguridad permita vivir sin miedo a la población y donde el progreso «deje de ser un privilegio de algunos y se convierta en patrimonio de toda la nación».
También hizo un llamado a todas las fuerzas políticas y sociedad civil para conseguir una reconciliación nacional, que se construya sobre aquello que une a los peruanos.
«Haremos un llamado no a la uniformidad, sino a la unidad en la diversidad. Este es un llamado a reconocer que todos tenemos un rol y que la pluralidad de ideas bien encauzadas se puede convertir en nuestra mayor fortaleza, pensar distinto no nos hace enemigos», sostuvo Fujimori.
Pedir perdón
Fujimori agradeció el apoyo recibido por todos los peruanos que votaron por ella, a los simpatizantes y miembros de su partido, Fuerza Popular, y su familia, especialmente a sus dos hijas, Kiara y Kaori, presentes en la ceremonia.
«A lo largo de mi vida pública he aprendido que hacer política exige fortaleza, humildad y sobre todo aprender. He aprendido de mis errores y de mis aciertos, de los momentos difíciles y alegres. He aprendido a pedir perdón y sobretodo a perdonar. Por eso, el Perú necesita mirar hacia adelante y hacerlo con serenidad», dijo Fujimori.
La ganadora de la segunda vuelta de las elecciones del 7 de junio afirmó que su camino a la Presidencia «no ha sido sencillo», al haber estado lleno de desafíos, obstáculos, incertidumbre y decisiones difíciles, «pero nunca perdí la convicción de que la democracia siempre merece ser defendida y que el Perú siempre vale la pena todo esfuerzo», agregó.
La líder del partido fujimorista Fuerza Popular tendrá su investidura presidencial el próximo 28 de julio, día nacional de Perú, en un acto en el Parlamento peruano con jefes de Estado y líderes de diferentes países de la región, para dar inicio al mandato 2026-2031.


