Tegucigalpa, 14 jul.- Más de un millón de solicitudes pendientes serán atendidas mediante un nuevo proceso de fabricación y distribución de placas vehiculares, con el que también se prevé reducir el uso de permisos provisionales de papel.
El Instituto de la Propiedad (IP) contrató la producción de aproximadamente 2.9 millones de placas para cubrir el rezago acumulado y responder a la demanda proyectada del parque vehicular hasta 2030. El suministro se desarrollará durante tres años y medio.
El contrato fue adjudicado al consorcio alemán Tönnjes y representa una inversión superior a los 65 millones de dólares. El secretario ejecutivo del IP, Luis Torres, indicó que el acuerdo se realizó directamente con el fabricante, conforme al Decreto Legislativo 038-2026.
Las nuevas placas incorporarán tecnología de radiofrecuencia, mecanismos de autenticación digital y un tercer identificador que será colocado en el parabrisas. Estos elementos estarán orientados a verificar los registros vehiculares y apoyar los controles contra posibles falsificaciones.
La información generada también podrá ser utilizada por las autoridades de tránsito y el Sistema Nacional de Emergencias 911 en los procedimientos de identificación y seguimiento de vehículos.
El acuerdo contempla la instalación de una planta de producción en Honduras, con la posibilidad de generar empleos y fabricar placas destinadas a otros países de Centroamérica.
La distribución se realizará de forma gradual conforme se reciban los primeros lotes. El avance dependerá del calendario de fabricación y del mecanismo que establezca el IP para entregar las placas en todo el país.


