Tegucigalpa, 17 abr.- El exconsejero del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Honduras, Marlon Ochoa, afín al izquierdista Partido Libertad y Refundación (Libre), denunció este viernes que su destitución por el Parlamento, junto a otros tres funcionarios electorales, es una “persecución y venganza” política tras las elecciones de 2025.
“Como lo advertí, no hubo juicio: hubo persecución y venganza”, subrayó Ochoa, en un mensaje en la red social X, en el que comparó el proceso en su contra con la “Santa Inquisición” y señaló directamente al presidente del Parlamento, Tomás Zambrano, como responsable de su “condena con ropaje de legalidad”.
La destitución, aprobada la noche del jueves mediante un juicio político, afectó también a Mario Morazán, magistrado propietario del Tribunal de Justicia Electoral (TJE), y los suplentes Lourdes Mejía y Gabriel Gutiérrez, todos afines al ahora opositor Partido Libre, tras abrirles el pasado 19 de marzo un juicio político.
Otra consejera suplente del CNE, Karen Rodríguez, que también fue denunciada para abrirle juicio político, renunció el pasado viernes para no someterse al juicio político.
El ahora opositor Partido Libre había solicitado en once ocasiones previas la apertura de juicios políticos contra fiscales y diputados del Partido Nacional, en el poder, sin que ninguna de esas iniciativas prosperara por falta de votos en el pleno legislativo.
“A esta infamia se sumó una campaña de difamación en mi contra y en contra de personas honorables del Partido Libre”, enfatizó Ochoa, quien destacó que en Honduras “no hubo elecciones libres”.
Sin embargo, añadió, hubo equipos técnicos que sostuvieron “con dignidad el proceso, aún frente al fraude que finalmente se impuso desde las cúpulas del partido nacional y el partido liberal”.
“Se robaron las elecciones y ese es un acto de asociación terrorista que debe ser investigado. Yo soy un testigo presencial”, afirmó el exfuncionario, quien sostiene que la élite en Honduras “vive en impunidad y no acepta reformas” ni que un partido pida a “los poderosos” pagar impuestos ni tolera el rechazo a la injerencia extranjera.
Ochoa, quien salió de Honduras el pasado 26 de marzo con rumbo a El Salvador, según registros migratorios, denunció que se ordenó “fabricar acusaciones” para capturarlo y enviarlo a prisión, donde aseguró que se planifica su muerte y que “hay pruebas” de ello.
“No me humillaré ante los asesinos. Solo me queda mi vida, y pongo la vida de mis hijos y mi esposa en manos de Dios, del Partido Libre y del pueblo”, recalcó el exconsejero electoral, quien reiteró que seguirá “luchando” sin importar las dificultades.
El Parlamento destituyó el pasado 25 de marzo al entonces fiscal general del Estado, Johel Zelaya, tras someterlo también a juicio político que culminó con el nombramiento de Pablo Reyes como su sucesor.
En la misma jornada de marzo, la presidenta de la Corte Suprema de Justicia, Rebeca Ráquel Obando, dimitió de su cargo para evitar un juicio político, aunque permanece como magistrada del pleno de ese poder del Estado, cuya titularidad ostenta el magistrado Wagner Vallecillo. EFE
