Tegucigalpa, 17 mar.- La capital enfrentará un verano complicado en el abastecimiento de agua potable, con racionamientos que podrían extenderse hasta cada cinco días debido al retraso de las lluvias, previstas hasta finales de junio, advirtió Gustavo Boquín, gerente de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS).

Actualmente, el servicio ya se distribuye en ciclos de aproximadamente cada tres días, pero la frecuencia podría ampliarse ante la baja disponibilidad del recurso y los niveles de desperdicio que se registran en la ciudad.

Boquín explicó que uno de los principales problemas es el estado de la infraestructura, ya que la red de distribución presenta pérdidas cercanas al 40 % del agua, lo que agrava la crisis de abastecimiento en distintos sectores.

Asimismo, señaló que cerca del 30 % de la capital no cuenta con acceso directo al servicio de agua potable, por lo que se trabaja en mejorar la cobertura en los próximos meses como parte de las acciones para enfrentar la situación.

Para atender a las zonas más afectadas, el suministro mediante camiones cisterna se mantiene como una prioridad. Actualmente operan cinco unidades, y se prevé aumentar la flota a diez cisternas antes de que finalice el verano.

Finalmente, las autoridades indicaron que se han logrado controlar derrames de aguas negras en menos de dos semanas y proyectan mejoras en el servicio en un plazo de ocho meses, mientras continúan los trabajos en la red, al tiempo que reiteraron el llamado a la población a hacer un uso responsable del agua durante la temporada seca. (BG-Stampa)

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