Toulouse (Francia), 19 feb (EFE).- Airbus tuvo el pasado año unos beneficios récord de 5.221 millones de euros, un 23 % más que en 2024, en un ejercicio marcado por un aumento de las entregas de aviones civiles pese a las dificultades con ciertos proveedores, pero también por la evolución positiva del negocio de helicópteros.
El resultado bruto operativo (ebit) también alcanzó niveles récord, con un incremento del 15 % hasta 6.082 millones, y en términos ajustados (sin elementos excepcionales) del 33 %, hasta 7.128 millones, mientras la facturación subió un 6 %, hasta 73.420 millones, anunció este jueves el grupo europeo en un comunicado.
Las cuentas de la empresa se han visto afectadas negativamente por varios elementos, como un ajuste de 624 millones que la empresa tuvo que anotarse básicamente por los efectos de la depreciación del dólar frente al euro y por las consecuencias de retrasos en las entregas de aparatos.
También pesaron otras provisiones menores, como una de 188 millones por la integración de los activos de Spirit, otra de 105 millones por el plan de adaptación de la fuerza de trabajo de la división de defensa y espacio u otra de 73 millones por el programa de transporte militar A400M que se ensambla en Sevilla.
Precisamente sobre el A400M, Airbus consiguió a finales de año el compromiso de España y Francia para fijar los plazos de entregas de siete aviones suplementarios (4 para Francia, 3 para España) lo que debe garantizar el funcionamiento de la cadena de ensamblaje en Sevilla hasta 2030.
Aun así, la empresa reconoció que ante la incertidumbre sobre nuevos pedidos (no hubo ninguno en 2025) sigue examinando el impacto sobre las actividades de fabricación de este programa.
Si se examinan los resultados por división, la de aviones comerciales, que es con mucha diferencia la mayor, vio recortado su ebit en un 11 % a 4.555 millones, debido en parte a la depreciación del dólar pero también por los problemas de entrega a tiempo de piezas de algunos proveedores (en particular fabricantes de motores).
También por el impacto en la primera parte del año de los aranceles que decidió aplicar el presidente estadounidense, Donald Trump, hasta que se llegó a un compromiso para que quedara exento el sector aeronáutico, y por los problemas con algunos proveedores (sobre todo de motores) que fueron los que generaron los retrasos en las entregas.
La división de helicópteros mejoró su ebit en un 17 %, hasta 953 millones, y la de defensa y espacio, que había tenido que encajar en 2024 una provisión de 1.300 millones, salió de números rojos y obtuvo 639 millones positivos.
El pasado año, Airbus registró un récord de encargos por valor de 123.261 millones en todas sus divisiones es decir un volumen netamente superior al del volumen de negocios.
Paradójicamente, la cartera de pedidos al finalizar 2025, de 618.824 millones, era un 2 % en valor inferior a la que la compañía tenía un año antes, debido a la depreciación del dólar.
Al presentar las cuentas en el comunicado, el consejero delegado, Guillaume Faury, destaca los “resultados financieros récord” y apunta que para este año la empresa espera seguir aumentando aún más la entrega de aviones comerciales, para pasar de 793 en 2025 a unos 870, y el ebit ajustado hasta alrededor de 7.500 millones.
No obstante, la aceleración de la cadencia de producción de cara al futuro, que es uno de los grandes desafíos de Airbus en los últimos años, ha sido revisada por la empresa.
Si hasta ahora confiaba en subir a 12 aviones al mes en 2027 de sus A220, los modelos más pequeños, ahora su meta es llegar a 13 pero en 2028.
Y sobre todo, para su avión estrella A320, ante la imposibilidad de su proveedor Pratt & Whithney de cumplir con el número de reactores que le había pedido, ha disminuido la meta de las 75 unidades al mes en 2027 a una horquilla de entre 70 y 75 al mes “a finales de 2027” para estabilizar más tarde la cifra de 75.
Lo que no cambian son los cinco A330 mensuales que espera en 2029 ni los 12 del A350 para 2028.
Airbus cae un 7 % en bolsa tras beneficios récord pero con problemas con los proveedores
Madrid, 19 feb (EFE).- El fabricante aeronáutico europeo Airbus cae en la bolsa española cerca del 7 % tras unos resultados de 2025 en los que incrementó un 23 % sus beneficio, hasta el récord de 5.221 millones de euros, pero en los que destaca que continúan los problemas en las cadenas de suministro y las entregas en una cantidad menor de lo previsto.
Los títulos de Airbus son los que registran la mayor caída de la Bolsa española, del 6,83 %; y sus títulos se sitúan en 187 euros; mientras que en la Bolsa de París, Airbus Group también cede un 6,80 %.
La fuerte caída de Airbus lleva al IBEX 35 a ceder un 1,42 %; y perder de nuevo los 18.000 puntos, al situarse en 17.946,7 puntos.
Airbus tuvo el pasado año unos beneficios récord de 5.221 millones, un 23 % más que en 2024, en un ejercicio marcado por un aumento de las entregas de aviones civiles pese a las dificultades con ciertos proveedores, pero también por la evolución positiva del negocio de helicópteros.
El resultado bruto operativo (ebit) también alcanzó niveles récord, con un incremento del 15 % hasta 6.082 millones, y en términos ajustados (sin elementos excepcionales) del 33 %, hasta 7.128 millones, mientras la facturación subió un 6 %, hasta 73.420 millones, anunció este jueves el grupo europeo en un comunicado.
Las cuentas de la empresa se han visto afectadas negativamente por varios elementos, como un ajuste de 624 millones que la empresa tuvo que anotarse básicamente por los efectos de la depreciación del dólar frente al euro y por las consecuencias de retrasos en las entregas de aparatos.
También pesaron otras provisiones menores, como una de 188 millones por la integración de los activos de Spirit, otra de 105 millones por el plan de adaptación de la fuerza de trabajo de la división de defensa y espacio u otra de 73 millones por el programa de transporte militar A400M que se ensambla en Sevilla.
Según la analista de Bankinter Aránzazu Cortina, Airbus ha cumplido con los objetivos, y ello le ha permitido elevar el dividendo propuesto hasta 3,20 euros por acción, con una rentabilidad por dividendo del 1,6 %, pero lo menos positivo proviene de los aviones comerciales al persistir los problemas en las cadenas de suministro y la revisión a la baja en la aceleración esperada del ritmo de producción.
Por ello, aunque Bankinter valora la buena evolución de divisiones de helicopteros y defensa de Airbus, mantienen sobre la compañía la recomendación de ‘vender’, situando el precio objetivo de la acción en 180,5 euros.
XTB, además de destacar la revisión a la baja hecha por Airbus de su previsión de producción, se ha referido a unas entregas más débiles, que es uno de los indicadores más vigilados por el mercado.
Airbus entrega entre 700 y 800 aviones al año, y estas entregas representan alrededor del 70 % de sus ingresos. Por ello, cuando el número mensual queda por debajo de lo previsto, aunque sean solo unas pocas unidades, el impacto anual puede ser significativo y los inversores reaccionan con rapidez, según XTB.
Airbus hará valer sus derechos por incumplimiento de Pratt & Whitney con los motores
Toulouse (Francia), 19 feb (EFE).- El consejero delegado de Airbus, Guillaume Faury, afirmó este jueves que tienen intención hacer valer sus derechos ante los incumplimientos de su proveedor Pratt & Whitney, que va a darles menos motores de los convenidos y eso le ha obligado a revisar a la baja sus cadencias de producción.
Faury, que presentó los resultados anuales de 2025 en la sede del grupo europeo de Toulouse (sur de Francia), insistió en que van a trabajar “duro” para que se cumplan los contratos que habían suscrito con Pratt & Whitney, que atraviesa serias dificultades por tener que revisar reactores ya instalados en otros aviones que retrasan la fabricación de nuevos motores.
El ‘número uno’ de Airbus, que no quiso entrar directamente en la cuestión de un potencial proceso legal contra su proveedor, insistió en que están negociando con él.
Señaló, en cualquier caso, que están “muy frustrados” porque Pratt & Whitney haya decidido reasignar más esfuerzos a los reajustes necesarios en los reactores de los aviones en servicio que a la fabricación de motores encargados por Airbus para los aviones nuevos que tiene que entregar.
A su parecer, el fabricante de motores debería incrementar más sus capacidades para atender ambas necesidades al mismo tiempo e hizo hincapié en que trabajan con él para que modifique la forma en que está gestionando esa crisis.
En cualquier caso, reconoció que a partir de la programación que ha dado Pratt & Whitney, Airbus ha tenido que revisar a la baja el incremento de la cadencia de producción de sus aviones estrella, los de la familia de pasillo único A320.
Si hasta ahora esperaba subir el ritmo de fabricación a 75 aeronaves al mes en 2027, el nuevo objetivo es llegar a una horquilla de entre 70 y 75, pero “a finales de 2027 para estabilizar la cadencia en 75 a partir de entonces”.
Faury subrayó que esas cifras podrían modificarse de nuevo si finalmente su compañía consiguiera que Pratt & Whitney se comprometiera a entregarle más reactores para sus aviones.
El problema de aprovisionamiento de algunas piezas, y en particular de motores, ya fue la principal piedra en el zapato de Airbus durante su operativa en 2025, y el que le impidió llegar al objetivo inicial de entregar 820 aviones comerciales. Al final fueron 793. Para 2026, la meta es poner en manos de los clientes alrededor de 870 aeronaves comerciales.
Los mercados castigaron los títulos de Airbus este jueves ante esas perspectivas a la baja en la actividad de la aviación comercial, y eso pese a que en 2025 la empresa consiguió un beneficio récord de 5.221 millones de euros, un 23 % más que en 2024.
En la Bolsa de París, sus acciones llegaron a caer más del 7 % por la mañana y a las 12.20 registraban descensos del 5,97 % a 188,68 euros.


