Tegucigalpa, 17 feb.- La Secretaría de Educación aclaró que la lectura de la Biblia en los centros educativos del país no será de carácter obligatorio, ni en instituciones públicas ni privadas, luego de que el tema generara debate en distintos sectores.
Las autoridades confirmaron que la actividad no será impuesta en ningún centro educativo y que su alcance ha sido malinterpretado en algunos espacios. Según lo explicado, la intención no es introducir una práctica religiosa obligatoria en las aulas.
La propuesta legislativa que se encuentra en discusión estará orientada exclusivamente al fortalecimiento de valores éticos y morales en niños y jóvenes, sin imponer ninguna religión ni vulnerar la libertad de conciencia de los estudiantes.
Desde la comisión especial vinculada al análisis de la medida se reiteró que el enfoque se centrará en principios universales como el respeto, la convivencia y la responsabilidad, manteniendo el carácter laico del sistema educativo.
Las autoridades indicaron que continuarán brindando información conforme se definan los lineamientos de aplicación, a fin de evitar confusiones sobre el contenido y alcance de la iniciativa. (BG-Stampa)
