Tegucigalpa, 9 feb.- La playa de West Bay, uno de los principales atractivos turísticos de Roatán, Islas de la Bahía, en Honduras, permanece cerrada de manera temporal debido al arribo repentino de grandes cantidades de sargazo, según informaron autoridades locales y ambientales.
El fenómeno está asociado a condiciones climáticas regionales, entre ellas el incremento de la temperatura del mar y la dinámica de las corrientes oceánicas, que han desplazado esta alga marina hacia diversas zonas del Caribe, afectando de forma puntual varios tramos del litoral.
De acuerdo con los reportes oficiales, la acumulación de sargazo obliga a restringir el acceso mientras se evalúa el impacto ambiental y se desarrollan labores de retiro controlado, con el objetivo de proteger los arrecifes cercanos, la fauna marina y garantizar condiciones seguras para visitantes y residentes.
Las autoridades señalaron que el cierre es preventivo y temporal, y que se mantiene un monitoreo constante para determinar el momento adecuado de reapertura, el cual dependerá de la evolución de las condiciones marítimas y de la disminución del arribo del alga a la costa.
Especialistas han indicado que este tipo de eventos se ha vuelto más frecuente en el Caribe en los últimos años, debido a cambios en los patrones climáticos y al aumento de nutrientes en el océano, lo que favorece la proliferación del sargazo en mar abierto y su posterior desplazamiento hacia zonas costeras.
Se recomendó a la población, al sector turístico y a los visitantes mantenerse informados a través de los canales oficiales, mientras continúan las acciones coordinadas para atender este evento natural y reducir su impacto en uno de los destinos más visitados del país. (BG-Stampa).
La acumulación de esta macroalga, que afecta aproximadamente un kilómetro de costa, ha generado mal olor debido a su descomposición, lo que amenaza la actividad turística, el principal motor económico de la isla, en plena temporada alta.
El director de Salubridad de la Municipalidad de Roatán, Sammy Cortés, confirmó a periodistas que el cierre de la playa se decretó el domingo como medida preventiva y se mantendrá de forma indefinida hasta que se retire la totalidad del sargazo.
“La playa está totalmente inundada y no es recomendable que los turistas ingresen al agua. Llevamos semanas trabajando, pero hoy las labores de limpieza se concentran intensivamente en West Bay”, explicó Cortés
Un primer contingente de maquinaria especializada arribó el domingo a la isla para agilizar la extracción del material, en un operativo coordinado con el diputado Stephen García.
Las autoridades locales estiman que los trabajos de limpieza, ejecutados mediante una alianza público-privada, se prolongarán entre tres y cuatro días más antes de que la playa sea rehabilitada al público.
Pese a que el flujo de turistas hacia la isla se mantiene constante, el sector hotelero ha comenzado a resentir el impacto del sargazo con la suspensión temporal de actividades en la playa de West Bay.
Para paliar la situación, diversos establecimientos han optado por trasladar su oferta recreativa a zonas no afectadas de Roatán, una maniobra que, según fuentes del sector, conlleva costes adicionales de logística y operación.
El sargazo es un tipo de alga marrón del género Sargassum que, según la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. (EPA, en inglés), se distribuye extensamente por océanos tropicales y templados, en aguas poco profundas y arrecifes de coral.
Aunque cumple funciones ecológicas en mar abierto, su acumulación masiva en las costas de varios países del Caribe se ha convertido en un desafío ambiental y económico en los últimos años. EFE

