Estrasburgo (Francia), 20 ene (EFE).- Cientos de agricultores de la Unión Europea, principalmente de Francia, Bélgica, Italia, Polonia y España, se concentraron este martes cerca de la sede del Parlamento Europeo en Estrasburgo para presionar a los eurodiputados la víspera de su voto para llevar el acuerdo comercial con Mercosur ante el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE).
Tres días después de la firma de este acuerdo en Paraguay, los agricultores europeos respondieron así a la convocatoria del principal sindicato agrícola francés, la Federación Nacional de Sindicatos de Explotaciones Agrícolas (FNSEA), que el pasado día 18 mostró su rechazo al pacto con Mercosur en lugares simbólicos de París con más de 300 tractores.
La FNSEA espera poder movilizar este martes hasta setecientos tractores y 4.000 manifestantes en Estrasburgo, según el presidente del principal sindicato agrícola francés, Arnaud Rousseau. El sindicalista consideró que el pacto con Mercosur “no puede ser tratado como un acuerdo comercial más” e incidió en los riesgos legales, falta de reciprocidad y la presión sobre los precios que ese acuerdo supone para los agricultores franceses y europeos. Las autoridades han desplegado una importante presencia policial, reforzada por la policía antidisturbios (CRS), para proteger el Parlamento Europeo, que inició ayer su actual sesión plenaria. Está previsto que mañana, miércoles, los eurodiputados voten sobre una posible remisión del texto del acuerdo con Mercosur al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) para que examine la compatibilidad del acuerdo con los tratados europeos e intentar forzar su modificación si el dictamen del tribunal fuese desfavorable. El objetivo de la FNSEA, además de aumentar la presión sobre los eurodiputados, es mantener reuniones con muchos de ellos y mantenerse en Estrasburgo hasta la votación de mañana. “Es fundamental que los agricultores estén presentes en Estrasburgo”, declaró la ministra de Agricultura francesa, Annie Genevard, al programa “Grand Rendez-vous” (Gran cita) de la radio Europe 1, la televisión CNews y el diario económico Les Echos. La ministra precisó que esta movilización también tiene como objetivo apoyar a los parlamentarios europeos que prevén llevar el asunto ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea para verificar la conformidad del acuerdo con los tratados europeos, los textos de la UE o los principios fundamentales de la integración europea. “Se plantean varias cuestiones jurídicas y sobre las cuales el Tribunal de Justicia tendría motivos para debatir”, según Genevard. Francia fue uno de los pocos países de la Unión Europea que votaron en contra de la firma del acuerdo, negociado desde 1999, tal y como está. El pacto crea una de las zonas de libre comercio más grandes del mundo entre la Unión Europea, Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, que representa a más de 700 millones de consumidores. Gracias a su oposición, Francia logró forzar la inclusión en el texto de cláusulas de salvaguarda, que permitirán restablecer aranceles si se considera que las importaciones de Mercosur generan una desestabilización (con una variación de los flujos o una caída de precios superior al 5 %). Otro aporte impulsado por París fue las cláusulas espejo que suponen exigir reciprocidad en términos de reglas sanitarias o de utilización de fitosanitarios; y en los controles sanitarios, veterinarios y de fitosanitarios sobre los productos que lleguen de Sudamérica. Pese a ello, todos los sindicatos agrícolas franceses se oponen de forma tajante al acuerdo desde el principio y eso ha motivado movilizaciones, en particular en las últimas semanas en el país. Consideran que el acuerdo es malo para los productores de remolacha de azúcar, caña de azúcar, pollo y, sobre todo, carne de vacuno; mientras que beneficiaría a los sectores del vino y los quesos, así como a los sectores industriales. Además de su malestar por el Mercosur, los manifestantes, apoyados por Copa-Cogeca, la principal organización agrícola europea, protestan por la financiación de la Política Agrícola Común (PAC) en el nuevo proyecto presupuestario plurianual y exigen medidas de simplificación. EFE
Agricultores españoles piden al PP que lleve el acuerdo con Mercosur ante Justicia europea
Estrasburgo (Francia), 20 ene (EFECOM).- El presidente de Asaja y vicepresidente de COPA, Pedro Barato, pidió este martes al PP que escuche al “campo español y europeo” y vote en la Eurocámara a favor de llevar ante la Justicia de la Unión Europea (UE) el acuerdo de asociación entre la UE y Mercosur.
Así lo dijo en declaraciones a la prensa durante una manifestación que reunió a miles agricultores de toda la UE en Estrasburgo (Francia), en la víspera del voto el miércoles que decidirá si el texto del acuerdo debe ser remitido ante el Tribunal de Justicia de la UE para comprobar su legalidad.
“Los eurodiputados tienen una responsabilidad muy grande ahora mismo. Nosotros hemos dicho no a Mercosur, no a este (acuerdo con el) Mercosur. Entendemos que el mercado tiene que ser limpio, transparente y con reciprocidad. Si (los eurodiputados) no entienden eso, es que no están entendiendo al campo español ni europeo”, señaló.
En particular, se refirió a la necesidad de que ese pacto prevea “una trazabilidad y una reciprocidad clara” y lamentó que no incluya “las famosas cláusulas espejo”, ni una lista de productos prohibidos en la UE pero que se usan en los países de Mercosur o cláusulas de salvaguarda que permitan reaccionar en caso de necesidad.
Barato señaló que detrás de las “prisas” por sacar adelante el acuerdo con el Mercado Común del Sur (Mercosur) “hay algo” que el campo no entiende.
“Lo que estamos diciendo es que si lo tiene que ver el Tribunal de Justicia, que lo vea. Vamos a hacer las cosas ordenadamente. No se puede firmar (el acuerdo) y luego (…) ratificar, porque si no se ratifica no vale para nada”, opinó.
Sobre el PP, Barato recordó que el partido decía “sí al Mercosur” y que en “esta última semana, ha dicho que tenía que tener una serie de garantías”.
En ese contexto, consideró que la “mejor garantía” sería decir “no a este Mercosur, y así podremos trabajar de otra manera”.
“Vamos a ver qué es lo que ocurre. Al final todo el mundo tiene responsabilidades y compromisos electorales”, añadió el presidente de Asaja.
“Hoy los eurodiputados tienen que mirar al campo para defenderlo (…), no para utilizarlo”, subrayó.
Aunque reconoció que en las últimas semanas “ha habido un cambio” en el acuerdo, con las salvaguardas introducidas para tratar de tranquilizar a los agricultores, que calificó de “primer paso” pero subrayó que “no es suficiente”.
“No nos fiamos de ellas porque lo que tenemos son compromisos que no se han cumplido. Al final pasa el tiempo y las productores y productores desaparecen”, concluyó.
Miles de asociaciones agrarias, incluida Asaja nacional y el Comité de Organizaciones Agrarias y Cooperativas comunitarias (Copa-Cogeca) -la entidad que aglutina a las principales organizaciones agrarias y cooperativas de la UE- se manifiestan este martes en la ciudad francesa, coincidiendo con un voto del Parlamento Europeo el miércoles.
Los representantes del sector agrario partieron en la mañana del martes desde la plaza de Burdeos hasta la explanada que hay frente al la Eurocámara, donde tuvieron lugar distintos discursos.
El miércoles, el acuerdo afrontará su primer gran examen ante el Parlamento Europeo, que debe decidir si remite el texto del acuerdo ante el Tribunal de Justicia de la UE para comprobar si es compatible con los tratados, lo cual paralizaría temporalmente su tramitación.
El pleno de la Eurocámara votará en particular dos intentos paralelos de enviar el pacto ante la justicia europea; si salen adelante, el Parlamento Europeo no podría pronunciarse sobre la ratificación completa del acuerdo comercial hasta que los jueces de Luxemburgo dirimiesen su legalidad.