París, 12 ene (EFE).- La presidenta de la asociación Irán Justicia, la abogada franco-iraní Chirinne Ardakani, denunció este lunes la “masacre” cometida especialmente este fin de semana contra los manifestantes en el país y apeló a la comunidad internacional a reconocer “los crímenes de lesa humanidad que están ocurriendo”.

“Lo que sabemos con certeza es que se utilizaron armas de guerra, con escenas de masacre en las calles, para reprimir a los manifestantes”, afirmó a la radio Franceinfo Ardakani, quien también es abogada de la Premio Nobel de la Paz de 2023 Narges Mohammadi, detenida nuevamente en Irán el pasado 12 de diciembre.
En este sentido, aseguró que “milicias fuertemente armadas usaron ametralladoras contra los manifestantes”.
La Organización de Muyahidines del Pueblo de Irán (OMPI), un grupo de oposición al régimen de Teherán con base en París, cifró en más de 3.000 los muertos en las protestas que se han desarrollado en Irán desde finales de diciembre por la represión de las autoridades.
En los últimos días, grupos de oposición y diferentes ONG especializadas en derechos humanos han publicado diferentes cifras sobre las víctimas causadas por la represión, en una muy amplia horquilla que va de decenas a varios cientos de muertos.
La ONG noruega Iran Human Rights (IHR) declaró el domingo haber confirmado la muerte de al menos 192 manifestantes, pero de advirtió que el número real de víctimas podría ser mucho mayor, al tiempo que estimó que más de 2.600 manifestantes fueron arrestados. Subrayó asimismo que este es uno de los episodios más sangrientos desde la revolución de 1979.
En cualquier caso, según la abogada Ardakani, “hay una verdadera acumulación de cadáveres en las morgues”. Según los testimonios que la letrada dijo haber podido recopilar, los médicos “no pudieron atender a todos los heridos que llegaban masivamente a los hospitales”.
Y denunció que el régimen cortó internet en todo el país para “sumirlo literalmente en un apagón total”. Según dijo, “el domingo por la noche continuaron las protestas en las calles de Teherán, pero también en todas partes, a pesar de la masacre de la noche anterior”.
Sus denuncias se producen en un contexto de preocupación internacional por las protestas que comenzaron en diciembre en respuesta a la creciente inflación y la crisis económica de Irán.
El régimen de Teherán atribuye la violencia a “delincuentes terroristas urbanos”, mientras que el opositor Reza Pahlaví, hijo del ex sah, instó en redes sociales desde Estados Unidos a las fuerzas armadas y de seguridad iraníes a “apoyar al pueblo”.
En este escenario, la abogada francoiraní manifestó su esperanza de que Francia convoque urgentemente al Consejo de Seguridad de la ONU y se manifestó en contra de nuevos ataques de Estados Unidos en el país.
Manifestaciones progubernamentales en Irán en medio del movimiento popular contrario
Beirut, 12 ene (EFE).- Miles de personas tomaron parte este lunes en una serie de manifestaciones progubernamentales en varios puntos de Irán, en medio del movimiento popular que se desarrolla desde hace dos semanas contra las autoridades de la república islámica, informaron medios vinculados al Gobierno iraní.
La concentración más concurrida tuvo lugar este mediodía en la calles de Teherán, adonde salieron un gran número de personas portando banderas de la nación, según imágenes aéreas difundidas por la televisión pública iraní, IRIB.
De acuerdo con el canal, también se registraron protestas en apoyo al Estado en las ciudades septentrionales de Sanandaj, Kermanshah y Rasht, así como en la central de Shahrekord.
El presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, uno de los altos cargos que tomaron parte en el acto capitalino, pronunció un discurso durante el que prometió que responderán a cualquier potencial ataque orquestado por el presidente estadounidense, Donald Trump.
“Ven y verás como todos tus recursos en la región serán destruidos, ven y verás como lo que pasa a las bases estadounidenses, barcos estadounidenses y fuerzas estadounidenses”, sentenció el responsable del Llegislativo, en declaraciones recogidas por IRIB.
A finales del mes pasado estallaron en Teherán protestas por la inflación y el desplome de la moneda local, que posteriormente se extendieron a otras partes del país y que dejan ya al menos 538 muertos, según datos de la organización civil Human Rights Activists News Agency (HRANA), con base en Estados Unidos.
Sin embargo, otras estimaciones ascienden a hasta 3.000 fallecidos, tal y como reveló este mismo lunes Organización de Muyahidines del Pueblo de Irán (OMPI), un grupo de oposición al régimen iraní que basa sus cálculos en fuentes locales, hospitales o familiares de las víctimas.

