Caracas, 3 ene (EFE).- La captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, por parte de Estados Unidos sumió este sábado al país suramericano en la incertidumbre después del anuncio del mandatario Donald Trump de que gobernarán esta nación, mientras la oposición mayoritaria llamó los ciudadanos a estar vigilantes hasta que se “concrete la transición”.
Los venezolanos se despertaron durante la madrugada de este sábado con explosiones y detonaciones de misiles en zonas militares y urbanas de Caracas y estados vecinos como La Guaira, Miranda y la Aragua (norte), según denunciaron voceros del chavismo gobernante que condenó la “gravísima agresión militar”.
Trump confirmó poco después en su red Truth Social que Estados Unidos llevó a cabo “con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela” y que Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron capturados y sacados “por aire del país”.
Desde Caracas, funcionarios del Ejecutivo de Maduro decretaron un inédito estado de conmoción exterior y anunciaron que están en la búsqueda de posibles muertos y heridos sin detallar cuántos.
Y mientras decenas de residentes de lugares como Fuerte Tiuna, el principal complejo militar de Venezuela, en Caracas, abandonaron sus viviendas en medio del temor por las explosiones, filas de compradores empezaron a observarse frente supermercados, estaciones de servicios y farmacias de ciudades, cuyas calles permanecen prácticamente vacías .
Prueba de vida
La vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez; el fiscal general, William Tarek Saab; el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López; y la titular del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Caryslia Rodríguez, cerraron filas en torno a Maduro y salieron, en sendos pronunciamientos, a pedir una “fe de vida” del mandatario.
En una alocución transmitida de forma obligatoria por radio y televisión, Rodríguez, que encabezó un Consejo de Defensa Nacional, dijo que el presidente “constitucional” de Venezuela es Maduro.
“Exigimos la inmediata liberación del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, único presidente de Venezuela”, reiteró la también ministra de Hidrocarburos.
Asimismo, manifestó la disposición de Caracas a dialogar para abordar una “agenda constructiva” y mantener “relaciones de respeto” tras el que tachó como “atentado” contra el país.
“Estamos dispuestos a relaciones en el marco de la legalidad internacional y de las leyes de la República Bolivariana de Venezuela. Es lo único que aceptaremos para un relacionamiento, luego de haber atentado y de haber agredido militarmente a nuestra amada nación”, insistió.
Su pronunciamiento llegó poco después de que Trump indicara que, tras la captura de Maduro, su Administración “va a gobernar” el país suramericano y que los líderes de un proceso de transición será un equipo de seguridad en el que está incluido el secretario de Estado, Marco Rubio.
Según el gobernante republicano, Rubio ya había hablado con Rodríguez para iniciar el proceso político.
Calles vacías VS. protesta por Maduro
Mientras tanto, decenas de personas salían a las calles para hacer filas frente a los supermercados y algunas farmacias en busca de abastecerse de alimentos y otros rubros. El tráfico era escaso y las avenidas se encontraban casi vacías.
Sin embargo, centenas de militantes del chavismo se reunieron en zonas cercanas del palacio presidencial de Miraflores, en Caracas, a reclamar que “devuelvan” al gobernante.
“Queremos a Maduro”, gritaban los chavistas concentrados en espacios cercanos al palacio presidencial y encabezados por la alcaldesa de Caracas y almirante, Carmen Meléndez.
Los manifestantes cargaban imágenes y cuadros con el rostro de Maduro y del fallecido presidente Hugo Chávez (1999-2013).
“Nosotros estamos en las calles pidiendo una fe de vida, que nos devuelvan a nuestro presidente que lo han secuestrado”, afirmó Meléndez, en declaraciones al canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).
Caracas también ha pedido una reunión de urgencia al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, organismo que también fue cuestionado por líderes chavistas que le instaron a pronunciarse, como el considerado número dos del chavismo, Diosdado Cabello.
El también ministro de Interior llamó a la calma y a “no facilitarle las cosas al enemigo”, mientras que el fiscal general calificó de “secuestro” la captura y responsabilizó a Washington por la seguridad física del mandatario.
Entretanto, la líder opositora y premio nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, llamó a los venezolanos a estar vigilantes hasta que se “concrete la transición” en Venezuela y aseguró que Edmundo González Urrutia “debe asumir de inmediato” el poder en el país.
Machado aún no se ha pronunciado sobre las declaraciones de Trump de “gobernar” Venezuela, quien también declaró hoy que sería “muy difícil” gobernar para Machado porque “no cuenta con el apoyo ni el respeto necesario dentro del país”.
La captura de un presidente, un escenario que no contempla la Constitución venezolana
Redacción América, 3 ene (EFE).- Muerte, destitución y abandono de cargo son algunas de las causales de falta absoluta de la Presidencia que prevé la Constitución de Venezuela, pero no el ataque ejecutado durante la madrugada de este sábado por Estados Unidos que desembocó en la captura del mandatario venezolano, Nicolás Maduro, lo que ha abierto un nuevo capítulo de incertidumbre en el país suramericano.
El artículo 233 de la Constitución establece seis causales de “falta absoluta” de un presidente: muerte, renuncia, destitución -decretada por el Tribunal Supremo de Justicia-, incapacidad física o mental, la revocación popular de su mandato -mediante un referéndum- o el abandono del cargo.
En ninguno de los casos contempla una situación como la ocurrida desde esta madrugada en el país suramericano, por lo que el escenario de una hipotética sucesión sería incierto.
Expertos consultados por EFE señalan que la Constitución anterior, vigente entre 1961 y 1999, sí tenía prevista una cadena de mando: ante la falta de un mandatario, asumía el cargo el jefe del Congreso y, si no podía, el presidente de la entonces Corte Suprema de Justicia.
El texto actual, vigente desde 1999, se apoya en la Vicepresidencia Ejecutiva y contempla dos escenarios ante la falta de un presidente que ya asumió el cargo, aunque ninguno de ellos se corresponde con la situación actual que, además, advierten expertos, le ocurre a un Gobierno de legitimidad cuestionada tras los comicios presidenciales de 2024.
En el caso de un mandatario ya investido, el vicepresidente ejecutivo debería asumir el poder. Si la falta ocurre en los primeros cuatro años de mandato, el vicepresidente tendría que llamar a elecciones en los siguientes 30 días.
Si la falta absoluta ocurre en los últimos dos años de mandato, el vicepresidente debe terminar el período presidencial.
Desde la aprobación de esta Constitución, en Venezuela han habido dos sucesiones de poder presidencial por ausencia del mandatario.
La primera vez ocurrió en el contexto del intento de derrocamiento del 11 de abril de 2002 contra el presidente fallecido Hugo Chávez, quien entonces se encontraba en el segundo año de su mandato, tras las elecciones generales del año 2000.
En su ausencia, como establece la Constitución, el entonces vicepresidente ejecutivo, Diosdado Cabello, fue juramentado por la Asamblea Nacional (AN, Parlamento) y asumió la Presidencia por un día, entre el 13 y el 14 de abril, cuando Chávez retomó el poder.
La segunda ocasión fue el 8 de diciembre de 2012, dos meses después de la última elección presidencial en la cual fue reelegido Chávez, quien aún no había asumido su nueva investidura y llevaba varios meses enfrentando un cáncer diagnosticado por médicos en Cuba.
Ese día, en un mensaje transmitido en cadena nacional, el mandatario anunció que delegaba su poder a Maduro, entonces vicepresidente, para que asumiera temporalmente el cargo y luego se postulara para terminar el mandato.
Maduro cumplía el próximo sábado, 10 de enero, el primer año de su tercer mandato presidencial, tras unos controvertidos comicios en los que el ente electoral -controlado por rectores afines al chavismo- declaró su reelección, pese a las denuncias de fraude de la oposición mayoritaria, que reclama la victoria de su candidato, Edmundo González Urrutia.
La vicepresidenta ejecutiva venezolana, Delcy Rodríguez, afirmó este sábado en una reunión del Consejo de Defensa Nacional que Maduro es “el único presidente” del país suramericano, y anunció que el consejo envió al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) un decreto de estado de conmoción exterior para que “en las próximas horas” declare su constitucionalidad y sea ejecutado por las autoridades.
El texto del documento, que puede otorgar “facultades especiales” ante una agresión externa, no se ha hecho público.
Tras la captura de Maduro, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró en una rueda de prensa este sábado que su Administración “va a gobernar” el país suramericano.

