La Habana, 9 dic (EFE).- La “escasez de recursos” fruto de la crisis económica limita la capacidad de Cuba de combatir su “epidemia doble” de chikunguña y dengue, advierte en una entrevista a EFE Mario Cruz, representante en la isla de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Explica que la respuesta a la epidemia -tanto la lucha contra los mosquitos que transmiten ambas arbovirosis como el tratamiento de los enfermos- es “intensiva en recursos” y prolongada en el tiempo, lo que supone un “desafío” dada la “situación económica compleja” del país.
“La epidemia está en franco desarrollo”, asegura Cruz. Las autoridades sanitarias cubanas han registrado ya más de 42.000 casos de chikunguña y unos 26.000 de dengue, además de al menos 44 muertes (dos de cada tres eran menores de edad).
El representante de la OPS considera que, “en buena medida”, Cuba cuenta con las capacidades “científicas”, “técnicas y humanas” para afrontar la epidemia, pero no con los medios suficientes.
“Las medidas necesarias para contener, con la cobertura y la intensidad requeridas en las condiciones de disponibilidad de recursos de Cuba, no es una cuestión de incapacidad, de falta de conocimiento, de falta de interés político,…(sino) de escasez real de recursos”, apunta.
Recalca que “todos los países” tienen dificultades por las “limitaciones económicas” para “sostener en el tiempo el manejo integrado de vectores”.
El “desafío” es la “escala” del control de vectores y “la intensidad de los recursos requeridos”, explica Cruz, que añade a esto el costo de “los medicamentos e insumos para la atención” y la hospitalización de los pacientes graves.
“No en pocas ocasiones las epidemias de arbovirosis desafían las capacidades y los recursos que tienen los países disponibles en esos momentos y es ahí donde un llamado a la cooperación y el apoyo puede ser necesario”, indica.
Cooperación internacional

El representante en Cuba de la OPS señala que el apoyo multilateral es precisamente la “razón de ser” de su organización, algo “esencial”. Sin embargo, lamenta que en este caso no esté funcionando.
Asegura que Cuba circuló “una lista de necesidades de insumos y medicamentos”, una tabla que luego la OPS empleó como base para solicitar ayuda, pero hasta el momento sólo se ha logrado avanzar en tres proyectos, por 950.000 dólares, aún en fase de negociación.
“La petición de apoyo se ha hecho y la respuesta no ha sido tan efectiva. Independientemente de valorar el momento en el que se hizo, la solicitud se hizo. Y la respuesta no se ha visto. Tenemos ofrecimientos de algunos socios, que esperamos se concreten pronto; pero todo el mundo está preocupado. Tienen la información de lo que puede ser necesario y el Gobierno está abierto a recibir la cooperación”, afirma.
Considera que pueden estar relacionados con esta situación la “disminución importante de la ayuda oficial para el desarrollo”, la coincidencia de “varias emergencias complejas a nivel mundial que compiten por los recursos” y los “cambios importantes de la política de actores que han sido muy relevantes en el contexto de la ayuda oficial”.
Cruz explica también que la OPS no necesita que un país declare formalmente la situación de emergencia para ofrecer su apoyo. Cuba no lo ha hecho: el 12 de noviembre, unos cinco meses después del primer caso, simplemente habló por primera vez de epidemia.
El representante de la OPS subraya además que “es importante no bajar la guardia” aunque puedan bajar los casos en las próximas semanas porque el próximo año “se podría dar un nuevo brote” de chikunguña.
“En realidad se requiere de una intensificación de las medidas de control vectorial y aumentar la vigilancia para, en la nueva estación del próximo año, también tener una mayor posibilidad de detectar más tempranamente los brotes y hacer contención”, explica.
Juan Palop
Claves de la epidemia de chikunguña y dengue en Cuba: causas, casos y síntomas
La Habana, 9 dic (EFE).- Una epidemia de chikunguña y dengue atraviesa Cuba, con miles de casos, severos síntomas, un pronóstico desfavorable en el corto plazo y, hasta la fecha, al menos 44 muertes, dos tercios menores de edad.
Estas son las claves de este brote aún fuera de control que está poniendo en jaque a las autoridades sanitarias cubanas en un momento de por sí crítico para la isla, sumida en una grave crisis económica, social y energética.
Enfermedades
El Ministerio de Salud Pública (Minsap) ha reconocido la circulación simultánea de dengue y chikunguña, dos arbovirosis transmitidas por insectos. La primera es endémica de la isla, mientras que de la segunda sólo se había registrado un pequeño brote hace una década.
El chikunguña y el dengue comparten como vector los mosquitos Aedes aegypti y Aedes Albopictus.
Situación epidemiológica
El Gobierno cubano empleó por primera vez el 12 de noviembre el término “epidemia”, pese a que el primer brote de chikunguña se había detectado en julio en Matanzas (oeste). Las autoridades indicaron recientemente que la situación aún no está bajo control, aunque las cifras han disminuido en las últimas semanas.
En la actualidad, el chikunguña y el dengue están presentes en toda la isla. De la primera se cuentan más de 42.000 casos; de la segunda suman más de 26.000. El Minsap reconoce asimismo que sus estadísticas son un subregistro porque muchos cubanos no acuden al sistema de salud, donde no hay recursos para atenderles.
Muertes
El Gobierno ha reconocido 44 muertes: 28 por chikunguña y 16 por dengue. De ellos 29 eran menores de edad. El número de críticos y graves ha bajado en los últimos días, según cifras compartidas por el Minsap.
Chikunguña
El primer brote en la isla tuvo lugar en Santiago de Cuba en 2015, con un pequeño brote de 40 casos. La mayor parte de la población, en consecuencia, no está inmunizada.
Esta enfermedad se inicia comúnmente con una fiebre repentina y elevada que puede durar varios días. A esto se le suman dolores de cabeza, náuseas, fatiga, erupción cutánea y unos dolores e inflamaciones en las articulaciones de carácter inhabilitante que pueden prolongarse durante meses.
Hasta el momento hay dos vacunas aprobadas a nivel internacional, pero ninguna está disponible en Cuba.
Dengue
El Minsap lleva semanas sin difundir datos de dengue, pero la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que se basa en cifras oficiales, tenía 25.995 casos hasta finales de noviembre. En la isla circulan tres de los cuatro serotipos. Hay vacunas contra el dengue, pero no en Cuba.
El dengue suele comenzar con fiebre elevada, dolor muscular intenso, cefalea y erupciones en la piel. Lo distinguen signos de alarma como dolor abdominal persistente, vómitos, sangramientos por encías o nariz y decaimiento.
¿Por qué han proliferado?
El fuerte repunte de estas enfermedades en Cuba se produce en medio de una profunda crisis económica, con un Estado sin apenas recursos económicos y financieros y unos servicios públicos en franco deterioro.
La acumulación de basuras en la calle, la falta de medicamentos y la notable reducción de las campañas de fumigación, entre otros factores, han incidido directamente en la reproducción de los mosquitos transmisores de estas arbovirosis.
Asimismo, el control, con test para diagnosticar cada enfermedad, es limitado y la atención a los enfermos adolece por falta de medicamentos. En algunos lugares, los pacientes han rebasado las capacidades de las instituciones de salud.
Impacto social y económico
La epidemia está afectando la vida laboral y familiar del país. El carácter inhabilitante de los dolores articulares del chikunguña, que impide a muchos hasta incorporarse, caminar o agarrar objetos con las manos, está multiplicando las bajas tanto de enfermos como de familiares que tienen que atenderlos.
La falta de medicamentos y los graves efectos en menores están asimismo teniendo un importante coste social en un país afectado ya por múltiples crisis.
Las autoridades sanitarias iniciaron en noviembre un ensayo clínico para ver los efectos de Jusvinza, un medicamento cubano contra el dolor articular, en los enfermos de chikunguña.

